• +982 81 35 15 - 620 30 03 96
  • info@podologiaocamiño.com
  • C/Manuel Becerra 1, Enpta. B Lugo

Archivos mensualesoctubre 2017

Los juanetes, consejos para aliviarlos

Los Hallux Valgus o coloquialmente conocidos como juanetes afectan a una gran parte de la población, sobre todo al sexo femenino. Esta claro que lo mejor es prevenir su aparición utilizando un calzado adecuado pero si has abusado de tacones y puntas estrechas probablemente ya sufras de juanetes.

Básicamente un juanete es una deformidad del dedo gordo del pie que produce una prominencia lateral del hueso a la altura de la articulación metatarsofalángica y la aparición de una bolsa de fluido seroso o bursa.

Esta es una dolencia del pie que provoca muchas visitas al podólogo, y en muchas ocasiones pueden tratarse sin cirugía pero en algunos casos es necesario recurrir a ella. Si de momento no vais a recurrir a la cirugía, hay una serie de consejos que se pueden seguir:

Lo primero, y más obvio es no utilizar zapatos con demasiado tacón o la punta muy estrecha. Otra cosa muy útil es utilizar férulas separadoras fabricadas en silicona. Con esto ayudaremos a que el dedo gordo no se meta hacia dentro y a la vez estaremos protegiendo la zona exterior del dedo. Lo mejor es consultar a tu podólogo sobre este tipo de férulas u otras soluciones similares que te pueda aconsejar dependiendo de la gravedad de tu caso.

También podemos hacer unos baños de agua tibia con sales, lo cual nos ayudará a desinflamar los pies y nos dará una sensación de calma y confort a la zona afectada.

Pero lo más importantes es seguir las indicaciones de un profesional así que es muy aconsejable acudir a un podólogo para que nos indique una serie de cuidados, ejercicios y automasajes que podemos realizar en casa para aliviar las molestias.

 

 

Consejos si practicas running

Cada vez hay más aficionados al running. Sin duda correr está de moda y prueba de ello son la gran cantidad de carreras o maratones que se celebran a lo largo de todo el país ya sea para recaudar fondos para una buena causa, simplemente como excusa para hacer deporte o a modo de competición.

El otoño es una época propicia para que mucha gente se anime a calzarse las zapatillas de deporte para salir a correr a diario animados por la corriente de llevar una visa sana pero, ¿sabes que debes cuidar bien tus pies? Correr es un deporte de impacto, y no sólo sufren tus articulaciones.

Lo primero en lo que deberías reflexionar es que la forma de pisar tiene una relación directa con las lesiones. Por tanto, lo primero que deberías hacer antes si quiera de comenzar a correr es acudir a un especialista para que compruebe tu pisada. El podólogo tras la exploración podrá comprobar y corregir si fuese necesario tu forma de pisar. Puede que pases muchas horas entrenando por lo que deberías hacerlo correctamente para prevenir cualquier lesión.

El segundo consejo, muy obvio es que debes utilizar unas zapatillas adecuadas. Lo ideal sería que una vez el podólogo ha valorado tu pisada acudas a una tienda especializada en running para que te aconsejen la zapatilla más adecuada a ti en función de los kilómetros que corres, tu peso, la superficie por la que entrenas…La elección de los calcetienes también es importante, unos con tejido técnico para running serían idóneos.

Sobra decir también que no deberías estrenar nunca unas zapatillas para hacer una carrera o cualquier prueba deportiva. Debes probarla antes durante algún entrenamiento corto para ver si te produce alguna molestia, roce o ampolla.

En ocasiones viene bien usar una crema antifricción. Si te la aplicas podrás evitar rozaduras y ampollas.

Mantén el calzado seco. Cuando termines de correr, seca las plantillas y deja que las zapatillas se aireen.

Hidratar tus pies por las noches también vendrá bien. Puedes aplicar una crema y ponerte unos calcetines para que el efecto sea mayor.

¡Ya sólo queda disfrutar de la carrera!

 

Cómo mantener a raya el olor de pies

Hay un problema que afecta a muchas personas y es el mal olor de pies. Este problema, aunque no es perjudicial para la salud causa momentos embarazosos a las personas que lo padecen.

Suele originarse por una sudoración excesiva en la zona de los pies. Aunque el sudor por sí solo no huele, es al entrar en contacto con las bacterias de la piel cuando empieza a desprender ese desagradable olor. Los zapatos y los calcetines son el medio perfecto para que el sudor y las bacterias puedan mezclarse, por lo tanto como habréis adivinado mantener una buena higiene resulta algo fundamental para combatir este problema.

La mayor parte de la humedad que producen en el día día nuestros pies se evapora antes de que llegue a entrar en contacto con las bacterias  pero si usamos calcetines y zapatos que no permiten esa evaporación la humedad queda retenida y las bacterias empiezan a crecer. Esas bacterias inicialmente se pegan a los calcetines y zapatos pero con el paso del tiempo acaban pegándose a la piel, haciendo que los pies huelan mal. Sin embargo esto puede no ser la única causa del mal olor de pies ya que pueden influir otros factores como: estrés, medicación, hiperhidrosis, alcohol/drogas, falta de higiene o cambios hormonales.

Por lo tanto, ¿qué deberíamos hacer para combatir este problema?

Pues bien, el mejor consejo de todos sería: higiene, higiene y más higiene. Sí, algo tan sencillo como lavarse al menos una vez al día los pies con agua y jabón resultará muy efectivo. Lo mejor sería hacerse un lavado al ducharse y otro antes de acostarse, con agua tibia y jabón neutro. Después de lavarlos no olvidéis secar muy bien los pies.

Otras cosas que nos ayudarán seran utilizar calcetines sintéticos y un calzado apropiado que deje respirar el pie. También es aconsejable no usar el mismo par de zapatos todos los días. Además se pueden utilizar talcos o desodorantes en aerosol para disminuir la sudoración de los pies.

Sería recomendable también acudir al podólogo pues este especialista podrá recomendar un producto específico adaptado a nuestro caso particular además de prescribir polvos para los pies, cremas o medicamentos dependiendo de la gravedad del caso.

 

Los hongos en las uñas de los pies

Los hongos en las uñas de los pies, patología denominada onicomicosis, es una afección más común de lo que nos pensamos y afecta principalmente a personas diabéticas, niños o personas mayores y también a aquellos que normalmente están más expuestos a vestuarios públicos, piscinas, zonas húmedas o gimnasios. Por tanto no es algo que aparezca sólo en verano como mucha gente piensa, sino que el riesgo de contraer onicomicosis está presente siempre e incluso puede aparecer en personas que que a diario utilizan un calzado cerrado, sobre todo en lugares húmedos y calurosos.

Al principio del desarrollo de los hongos es probable que no nos demos cuenta de que padecemos este problema pues los síntomas no son muy evidentes. En ocasiones podemos sentir algo de dolor al andar o al cortarnos las uñas de los pies. Aunque ese dolor no sea muy intenso no debemos dejarlo correr, ya que es importante diagnosticar la onicomicosis para aplicar un tratamiento lo antes posible. Y esto es algo que un podólogo debe hacer.

Otros factores que nos pueden indicar que padecemos hongos en las uñas pueden ser cambio de color en la superficie de la uña, rugosidad, engrosamiento o zonas quebradizas. La onicomicosis es costosa de eliminar por lo que cuanto antes la consigamos diagnosticar antes podremos librarnos de ella, aunque en cualquier caso el tratamiento llevará su tiempo.

Por lo tanto, ante cualquiera de estos síntomas que podamos detectar en nuestras uñas debemos acudir al podólogo y no comenzar a aplicar tratamientos de la farmacia por nuestra cuenta. Él nos realizará una correcta exploración y diagnóstico para aconsejarnos el mejor tratamiento posible adaptado a nuestro caso.

¿Sabes cortarte bien las uñas de los pies?

Uno de los gestos más cotidianos como parte de nuestra rutina de cuidado personal es cortarnos las uñas de los pies pero, ¿realmente sabes si lo estás haciendo bien?

Lo primero que debemos tener en cuenta es cuál es el corte más adecuado, ya que en algunos casos sera más aconsejable el corte en recto y en otros en forma curva. Por ello quien mejor nos puede aconsejar sobre esto es un podólogo.

Debemos prestar especial cuidado al cortar las uñas de los pies a los niños al ser sus uñas tan pequeñas. Por ello sería recomendable llevar al niño al podólogo en revisiones anuales para que el especialista nos aconseje qué tipo de corte le va bien según la forma de su dedo y de paso hacerle un seguimiento de la salud de su pisada.

Las personas deportistas también deben prestar especial atención a la hora de cortarse las uñas de los pies para evitar las uñas encarnadas, lo cual suele suceder por realizar mal el corte o bien por llevar un calzado muy apretado.

Si ya contamos con una uña encarnada, lo cual causa muchísima molestia, lo mejor que podemos hacer es acudir al podólogo para que realice una evaluación y proceda a retirar la espícula (fragmento de uña clavado en la carne).

Y como consejo, cuando nos cortemos las uñas ya de paso podemos proceder a aplicarnos una crema hidratante. Con este pequeño gesto estaremos cuidando nuestros pies pues tener una piel hidratada garantiza una mayor elasticidad y previene la aparición de grietas o ampollas.

Esperamos que estos consejos os sean útiles y los apliquéis en vuestra rutina de cuidados.