• +982 81 35 15 - 620 30 03 96
  • info@podologiaocamiño.com
  • C/Manuel Becerra 1, Enpta. B Lugo

Archivos mensualesmarzo 2019

Por qué es importante hidratar bien los pies

La piel es el órgano más grande que poseemos y al que debemos cuidar bien, pues constituye la barrera de entrada de muchos microorganismos, protegiéndonos así de infecciones.

Para que la piel funcione correctamente, tiene que estar también bien hidratada. Si nuestra piel está correctamente hidratada no aparecerán en ella grietas ni descamaciones, puertas de entrada de microorganismos.

Concretamente la parte del cuerpo que es más importante que se mantenga bien hidratada es la de los pies. ¿Por qué? Pues porque nos estamos refiriendo a una piel que está continuamente soportando carga, la de nuestro propio cuerpo así como posibles rozaduras ocasionadas por el calzado utilizado.

¿Y qué hacemos para mantener esa importante hidratación en nuestros pies? Pues bien, lo correcto sería hidratar nuestros pies por las noches con una crema mediante un placentero automasaje que además ayudará a activar la circulación. Si la aplicamos antes de acostarnos, la crema actuará durante toda la noche. Debemos dejarla absorber antes de meternos a la cama.

Aquí entra en juego un mito extendido por revistas y webs de belleza que es el siguiente: si te pones los calcetines después de darte la crema en los pies durante toda la noche, la absorción y por tanto el efecto de la crema, sera mayor. ¡Esto es erróneo! Al ponernos el calcetín, el tejido de éste absorbera parte de la crema, reduciendo su efecto.

Además, lo mejor sería utilizar una crema específica para los pies y en eso puede aconsejarnos nuestro podólogo. Sobra decir también que beber mucha agua es imprescindible para manternos hidratados en general.

Calambres en los pies

Seguro que tú también lo has sentido alguna vez… estás tan tranquilo y de repente ahí aparece, ese incómodo pinchazo en el pie en forma de calambre. Y de la misma forma que ha venido al de unos minutos se va…

Cuando sentimos esto es porque nuestro músculo se retrae de repente, dando lugar a esa molestia durante unos minutos. Generalmente esto no supone mayor problema, pero si sufrimos estos calambres de forma habitual podría tratarse de una señal de que sufrimos alguna patología ralacionada con el sistema circulatorio o con el sistema nervioso.

No sólo se producen calambres en los pies, sino que también podemos sentirlos en otras partes de nuestro cuerpo como en las piernas, los brazos o las manos. Pero en este caso nos centraremos en los pies.

En deportistas suelen aparecer como síntoma de deshidratación, debido a una gran pérdida de líquido y con ello de una bajada de minerales como el potasio o el calcio. En este caso mantenerse hidratado sera la clave para evitar estos calambres.

Si utilizamos un calzado bastante estrecho esto también puede provocarnos calambres, pues estamos sometiendo a una gran presión a nuestros pies en el interior del calzado. Si eso se repite habitualmente se puede llegar a originar alguna patología como el Neuroma de Morton. En este caso sera vital acudir al podólogo para que nos trate el problema.

Las embarazadas son otro grupo de riesgo para sufrir calambres. Durante el embarazo, las piernas y pies se hinchan y los cambios hormonales y el aumento de peso favorecen un retorno lento de la sangre, generando calambres.

También podemos sufrir calambres simplemente por el abuso del alcohol o determinados medicamentos así como si padecemos algún problema como diabetes, anemia, hipotiroidismo

Y os estaréis preguntando, ¿algún consejo para tratar de evitar o paliar en la medida de lo posible estos molestos calambres? La fórmula es sencilla: llevar una dieta saludable tomando alimentos ricos en potasio así como frutas y verduras, mantenerse siempre hidratado, realizar a diario actividad física, utilizar un calzado correcto y hacer ejercicios para trabajar la musculatura del pie.


Consejos para evitar molestias al estrenar calzado

Estrenar calzado habitualmente suele suponer sentir molestias durante los primeros usos, que nos pueden ocasionar ampollas o rozaduras. El momento en el que nos probamos los zapatos en la tienda no nos garantiza que nos vayan a resultar cómodos desde el primer minuto.

Pero hay una serie de consejos que podemos seguir para intentar estrenar nuestros nuevos zapatos sin dolor.

Lo primero de todo, es escoger el momento idóneo del día para probarnos un calzado nuevo. Lo ideal sería hacerlo por la tarde, a última hora pues nuestros pies están más hinchadosy dilatados. Esto hará que evitemos comprarnos un par de zapatos que luego nos quedarán demasiado ajustados. También será importante prestar atención al calcetín que usemos pues aunque parezca una tontería, el llevar uno más o menos gordo nos puede librar de más de una rozadura.

No hace falta decir que debemos comprarnos una talla de zapatos adecuada, ni que nos quede grande ni pequeña. En el caso de ser calzado deportivo, siempre deberemos optar por unas zapatillas que nos queden un pelín holgadas. También deberemos comprar calzado fabricado con materiales de calidad, no debemos escatimar en el dinero que vamos a invertir en nuestro calzado pues es muy importante invertir en unos zapatos de calidad, nos ahorrarán problemas futuros en nuestros pies.

También es muy buena idea que una vez que hemos comprado nuestros zapatos nuevos, nos los pongamos durante unos días para andar por casa para ir así haciéndolos a nuestro pie. Y nunca se te ocurra estrenar unas zapatillas para una competición o una actividad intensa como por ejemplo recorrer el camino de Santiago. Deberemos utilizarlas durante un tiempo previamente a realizar esa importante actividad para prevenir lesiones y rozaduras en nuestros pies.

¡Esperamos que con estos consejitos estrenes con éxito esos zapatos tan bonitos que te acabas de comprar!


¿Tienes los pies fríos siempre?

«Pies fríos, corazón caliente» afirma el dicho. ¿Eres de esas personas que suele tener los pies fríos siempre? ¿Deberías preocuparte por ello?

Los pies son las extremidades más lejanas al corazón por lo que a la sangre le cuesta más llegar hasta ellos y por eso su temperatura es más baja en comparación a otras partes de nuestro cuerpo. En invierno por tanto es normal tener los pies más fríos pero ¿es normal que sigan así durante los meses más calidos? Debemos cuestionárnoslo pues en este caso nuestros pies fríos podrían indicar alguna patología que hasta el momento habíamos pasado por alto como pueden ser problemas de circulación, falta de hierro, hipotiroidismo, enfermedades arteriales…

Tener los pies fríos es más común en mujeres pero so no quiere decir que a los hombres no les suceda también. Si normalmente sientes tus pies fríos lo mejor sera acudir a un especialista para que determine si puedes padecer alguna de las patologías citadas anteriormente.

De todos modos, en muchos casos los pies fríos no significan ninguna enfermedad y en este caso, tras ser descartada esa posibilidad por el médico, hay una serie de recomendaciones a seguir:

  • No utilizar ropa demasiado ajustada. Esto va a dificultar la circulación normal de la sangre.
  • Escoger calcetines de algodón o materiales transpirables.
  • No utilizar tacones muy altos.
  • Evitar cruzar las piernas.
  • Realizar ejercicio físico habitualmente para favorecer la oxigenación y la circulación sanguínea.
  • Evitar fumar.
  • Beber mucha agua y llevar una alimentación sana y equilibrada.

 

Dale a tus pies la importancia que merecen y ¡cuídalos! Anímate a visitar a tu podólogo para cuidar de esta parte tan importante de nuestro cuerpo.