Archivos anuales2020

Esguince de tobillo, una lesión muy habitual

El esguince de tobillo es una lesión que se da con mucha frecuencia en deportistas y curiosamente cada vez más también en personas que no practican deporte, por el uso de calzado inadecuado.

Esta lesión se produce cuando de manera extraña nos doblamos o torcemos el tobillo brúscamente. Ahora bien, puede que te hayas torcido el pie y sientas dolor pero, ¿cómo saber si estamos realmente ante un esguince?.

Hay 5 señales que pueden darnos pistas de que así se trata:

  • Chasquido en el momento de la torcedura.
  • Hematoma o zona morada  (que aparecerá en función de la gravedad de la lesión).
  • Limitación de movimiento hacia la zona externa del tobillo.
  • Dolor al apoyar el peso de nuestro cuerpo sobre el pie afectado.
  • Tobillo hinchado.

Si nos duele el tobillo o pensamos que el golpe ha sido fuerte debemos acudir a un especialista a que evalúe el nivel de la lesión, pues podríamos haber dañado el ligamento o incluso llegar al punto de haber roto algún hueso de la articulación.

Lo fundamental por tanto es acudir a un profesional, que será capaz de identificar el grado de esguince que tenemos, si es que lo hay. Existen 3 grados de esguince, de menor a mayor gravedad. Los más frecuentes son de grado 1 y 2, en los cuales será fundamental una buena recuperación para evitar mayores problemas en el futuro.

Por tanto, si sospechas que puedes padecer un esguince, será fundamental que acudas a un especialista para que lo determine y en su caso te de las pautas necesarias para la recuperación.

La navidad afecta a tus pies

Junto con las vacaciones de navidad llegan las comidas copiosas y el abandono de la rutina olvidando actividades tan beneficiosas como el hacer deporte. Esto, sumado a las bajas temperaturas va a influir negativamente en nuestros pies.

Abusar del alcohol e ingerir carnes rojas, marisco o dulces puede afectar a personas que tengan un ácido úrico elevado, desarrollando patologías como la gota. Esto consiste en una especie de artritis que provoca un dolor muy fuerte en la articulación metatarsofalángica del dedo gordo del pie. Con lo cual, debemos cuidar un poco nuestra alimentación estos días de fiesta.

Además, para sobrellevar las bajas temperaturas y mantener una correcta circulación sanguínea es importante intentar en la medida de lo posible llevar una dieta equilibrada y llevar un buen calzado que nos proteja del frío. Seguramente, algún día te apetezca vestirte un poco más elegante y en el caso de las mujeres, optar por tacones un pelín más altos de lo habitual. Cuidado con ese tipo de calzado, el tacón debe ser estable y como mucho de 4 cm para garantizar la seguridad de pies y articulaciones.

Desde aquí sólo podemos desearos que paséis unas felices fiestas, dentro de lo posible dada la situación excepcional que estamos viviendo, y enviaros nuestros mejores deseos para 2021. ¡Feliz navidad!

El frío entra por los pies

Esta es una expresión popular muy extendida en nuestra sociedad, seguro que se la has escuchado decir más de una vez a tus abuelos o a alguna persona mayor. Pero, ¿cuánta verdad encierra esta frase?.

Pues curiosamente las investigaciones han determinado que nuestros mayores ¡estaban en lo cierto!. Las personas, tienen mecanismos para controlar la temperatura corporal, lo que se conoce como termorregulación.

Precisamente la cabeza y los pies son las dos zonas que poseemos los seres humanos para la ganancia o pérdida de calor. Por eso precisamente ante temperaturas frías, es importante abrigar la cabeza pero también los pies.

Por la cabeza tiene lugar la absorción y liberación de calor mientras que por los pies se traspasan energías por contacto. Los pies están en contacto con el suelo, de ahí la importancia de llevar zapatos más ligeros en verano para favorecer la pérdida de calor y en invierno utilizar un buen calzado y calcetines para evitar la pérdida de calor.

Por lo tanto, la expresión “el frío entra por los pies” es cierta, pues al estar en contacto con el suelo, se va a producir un traspaso de frío a nuestros pies.

Esperamos que esta curiosidad te haya resultado de interés 😉

¿Repites zapatos todos los días?

Hoy en día si algo nos caracteriza a la población del primer mundo es que tenemos en exceso ropa y calzado, pero seamos francos, todos tenemos uno o dos pares de zapatos o zapatillas que son nuestros preferidos y más utilizamos. Incluso, muchas veces puede suceder que día tras día repitamos ese calzado. ¿Es bueno utilizar el mismo calzado todos los días? Pues a pesar de que sea muy cómo o bonito, la respuesta es NO.

¿Por qué? Bueno, el primer motivo sería por higiene. Si llevamos día tras día el mismo calzado, no dejamos que se ventile bien, que se airee su interior y por lo tanto, la humedad y el sudor pueden provocar hongos.

Otro motivo es que el zapato va a deformarse y desgastarse por las mismas zonas por lo que vamos a empezar a pisar de manera incorrecta y podríamos empezar a sufrir dolores en articulaciones o pies.

Además, determinados tipos de zapato tales como los zapatos de tacón son más propensos a producirnos dolores o problemas en los pies y si los llevamos todos los días seguidos, podríamos desencadenar dolores o patologías como esguinces, fascitis plantar o callosidades.

Por último, no debemos olvidar que debemos adecuar el tipo de calzado a cada época del año, teniendo un calzado específico para los meses más fríos y otro tipo de calzado diferente para la época estival.

No debemos acostumbrar a nuestros pies al mismo calzado llevándolo siempre día tras día, hay que saber combinar diferentes tipos de calzado y dejarlos descansar al menos un día para que se aireen y no se deformen.

¿Practicas ejercicio en tu casa?

Este año, con el confinamiento, se ganaron muchos adeptos al deporte en casa. Muchos de ellos han seguido practicando ejercicio en sus hogares, bien porque la experiencia les ha gustado o bien por temor a volver al gimnasio de momento. Y también hay otras personas que tienen de hace mucho más tiempo establecida su rutina de ejercicios para hacer en casa.

Es una idea perfecta, porque practicar algo de deporte siempre está bien pero… ¿tienes en cuenta las posibles lesiones que podrías sufrir?. Los pies son una parte muy protagonista en las rutinas de ejercicios y por tanto debemos prestar atención para cuidarlos bien.

Puede ser muy tentador realizar el deporte descalzos pero es algo a evitar rotundamente. El pie debe estar sujeto, con un buen calzado que amortigüe el impacto y que evite lesiones. Sólo en el caso de pilates o yoga podremos realizar el deporte descalzos.

No por estar en casa podemos saltarnos los estiramientos para calentar antes del deporte y después de realizarlo. Es algo a lo que debemos dedicar unos minutos, para preparar los músculos para el ejercicio que está por venir.

Si usas habitualmente y/o para hacer deporte plantillas personalizadas, ¡úsalas! Debes utilizarlas durante tus rutinas de ejercicio también aunque estés en casa, para tratar la patología que padezcas, o evitar que aparezca de nuevo.

Cuando realices el deporte en casa, hidrátate. Sí, bebe agua como lo harías si estuvieses en el gimnasio o al aire libre y no sólo eso, sino que también después de la ducha sería conveniente que te apliques una crema hidratante en los pies para que no pierdan su elasticidad y evitar que aparezcan grietas y sequedad.

¡Esperamos que estos consejos te sirvan para disfrutar del deporte en la comodidad de tu hogar!

 

 

Cómo afecta la osteoporosis a los pies

La osteoporosis es una enfermedad que ocasiona la disminución de la masa ósea, haciendo que los huesos se vuelvan más porosos. Esto es preocupante, porque la estructura interna de los huesos va a perder fuerza y por lo tanto el riesgo de sufrir fracturas va a ser mayor.

Las personas que tienen osteoporosis se rompen con mayor facilidad los huesos de cadera, muñecas o columna. Y también va a tener sus consecuencias en los pies.

La fractura más frecuente es la de cadera, cuyo tratamiento suele ser colocar una prótesis mediante cirugía. Esto va a hacer que la articulación de la cadera cambie su rango de movimiento, con lo cual las articulaciones adyacentes como la rodilla y los pies se van a ver forzadas a realizar más trabajo. Por lo tanto, es muy probable que se generen patologías como consecuencia de una mala biomecánica.

Una mala forma de pisar o una cojera en una persona que sufre de osteoporosis deberían ser señales de alarma que hagan que el enfermo se realice un estudio biomecánico, pues a veces gestos tan sencillos como utilizar un calzado más adecuado o unas plantillas personalizadas pueden llegar a prevenir muchos problemas en las rodillas, la espalda o los tobillos por ejemplo.

Por lo tanto, si sufres de osteoporosis no dudes en acudir a tu podólogo para realizar una valoración y ver de qué forma puedes prevenir males mayores en tus pies.

La relación entre el peso y los pies

Los malos hábitos, el sedentarismo…hacen que ganemos unos kilitos de más e incluso muchas personas llegan a padecer sobrepeso. Y ese es un factor bastante problemático para los pies.

El sobrepeso y la obesidad van a acarrearnos muchos problemas de salud tales como: fatiga y cansancio, problemas en huesos y articulaciones, problemas circulatorios, apnea del sueño, varices y edemas o sudoración excesiva.

Hay que tener en cuenta que el peso corporal es directamente proporcional a la carga que soportan nuestros pies. No va a ser lo mismo soportar 62 kg que 105 kg por ejemplo.

El sobrepeso va a afectar directamente a nuestros pies con ciertas dolencias tales como: metatarsalgias, durezas, fascitis plantar, grietas en los talones a causa de la mala circulación o gota debido a la acumulación de ácido úrico por la mala alimentación entre otros.

Tenemos que tener claro que cuando aumentamos nuestro peso los primeros afectados van a ser nuestros pies. Es muy importante cuidar nuestra alimentación y realizar deporte de manera frecuente ya que de esa manera conseguiremos evitar problemas no solo a nuestros pies sino también a todo nuestro organismo.

 

Con el frío…llegan los sabañones

Los sabañones son un tema que en alguna ocasión anterior ya hemos mencionado, pero no está de más volver sobre este tema dado que es con la bajada de las temperaturas cuando más probabilidad hay de que aparezcan.

EL frío y los cambios bruscos de temperaturas son los dos factores que van a hacerlos aparecer en nuestros pies pero también pueden aparecer fácilmente en nuestras manos. Una respuesta anormal de nuestro cuerpo a las bajas temperaturas unida a una pobre regulación del flujo sanguíneo son los desencadenantes de este trastorno.

¿Cuáles son las señales de que puedo tener sabañones? Zonas enrojecidas de la piel, la aparición de ampollas, una sensación fuerte de picor en la zona afectada así como dolor o hinchazón van a darnos pistas sobre si podemos tener sabañones. En los casos más graves incluso pueden llegar a aparecer úlceras. Si detectas alguno de estos síntomas y el problema persiste, lo mejor será acudir a un especialista.

Para evitar que aparezcan los temidos sabañones recomendaríamos que evites exponerte a ambientes muy fríos y/o húmedos, que utilices buena ropa de abrigo y muy importante, que evites exponerte de forma directa a fuentes de calor tales como radiadores.

Esperamos que con estos consejos afrontes los próximos meses invernales libre de sabañones.

 

 

 

Artrosis en los pies

La artrosis es una enfermedad bastante extendida sobre todo en la población de mayor edad, es de carácter crónico y que se produce por el desgaste del cartílago de las articulaciones.

La artrosis va a producir un desgaste del cartílago que recubre las articulaciones con lo cual poco a poco se va a ir creando una deformidad leve de la superficie articular, produciendo molestias al mover la articulación. Estos problemas se producen porque se va a perder la amortiguación que ofrece el cartílago.

¿Cuáles son sus síntomas? Debemos prestar atención a las señales que nos envía nuestro cuerpo para así poder iniciar un tratamiento a tiempo. La visita al podólogo sera fundamental para poner un correcto tratamiento.

Los síntomas que podemos padecer son: aumento de líquido en la articulación, deformación de la estructura ósea, pies hinchados, dolor, rigidez… La artrosis puede afectar a cualquier articulación aunque suele darse en aquellas que sufren más sobrecarga como el pie, el tobillo o la rodilla.

Aunque puede aparecer a cualquier edad, los años de la persona son un factor determinante porque con el paso del tiempo las articulaciones se desgastan y los tejidos tardan más tiempo en recuperarse.

Los niños y el calzado heredado: ¿sí o no?

Cuando se tienen hermanos mayores o familiares como primos de rangos de edades similares, es habitual que el niño herede calzado de ellos. Pero, esta sencilla costumbre, a primera vista inocente, ¿es aconsejable?.

La respuesta es: no. Dado que no existen dos pies iguales ni dos formas de pisar iguales, obviamente un zapato heredado va a estar desgastado y deformado por ciertas zonas de la suela y otras partes, al haber estado previamente utilizado por otro niño o niña.

Es por ello que heredar un calzado puede tener consecuencias negativas en el desarrollo del pie y de la forma de caminar del niño que recibe esos zapatos. Durante la época de desarrollo del niño, el pie está creciendo y evolucionando por lo que llevar un calzado heredado no va a favorecerle en nada. Aunque esto es importante fundamentalmente en niños, en el caso de los adultos tampoco sería aconsejable utilizar zapatos heredados.

En definitiva, un calzado heredado puede ocasionar diversos problemas en el niño y repercutir negativamente en su desarrollo. Algunos de los problemas pueden ser sufrir molestias o rozaduras, restringir el movimiento de los dedos del pie, sentir desequilibrio a la hora de caminar, alteraciones en su forma de pisar y caminar e incluso aumentar las posibilidades de que sufra de pie plano.

Como veis y hemos repetido en varias ocasiones en este blog, el uso de un buen calzado es muy importante para evitarnos problemas de salud a futuros.