Con la llegada del frío protege tus pies
Ya llega el frío, estamos en pleno noviembre y con la bajada de temperaturas aumentan los problemas en los pies a causa del frío. Es muy importante que durante el otoño y especialmente el invierno no nos olvidemos del cuidado de nuestros pies, sobre todo en el caso de las personas mayores debido a la mala circulación o en el caso de aquellos que debido a su trabajo o al deporte que practican están expuestos a bajas temperaturas, lo cual puede llevar a sufrir problemas en los pies.
Para cuidarlos hay una serie de consejos sencillos que podemos seguir. Lo primero y más obvio dada la época es llevar los pies bien abrigados. Para ello debemos hacernos con unos buenos calcetines y relacionado con esto también habrá que prestar atención a los materiales del calzado que utilizamos. Debemos evitar los manteriales sintéticos de baja calidad que hacen que el pie no transpire, favoreciendo la aparición de humedad en el interior del calzado. Además el calzado no debe ser muy apretado ya que esto dificultaría la circulación, favoreciendo la disminución de temperatura del pie. Debemos evitar las fuentes directas de calor, como estufas. Además, para activar la circulación podemos realizarnos masajes en los pies o mover las piernas para estimularla. Al ducharnos, podemos realizar contrastes con agua caliente y fría. Hidratar los pies también es un punto importante, algo que debemos hacer durante todo el año pero aún más durante la época de frío ya que la disminución de la temperatura provoca sequedad y así evitaremos la aparición de grietas. Obviamente debemos evitar exponernos durante largo tiempo al frío, sobre todo las personas mayores y los niños, que son las personas más susceptibles de padecer sabañones. También se debería evitar fumar y beber alcohol en grandes cantidades, dado que produce vasoconstricción y provoca mala circulación. Como siempre, si notas alguna anomalía en tus pies o cualquier problema lo mejor sera que acudas a tu podólogo, para evitar que el problema vaya a más.
Para cuidarlos hay una serie de consejos sencillos que podemos seguir. Lo primero y más obvio dada la época es llevar los pies bien abrigados. Para ello debemos hacernos con unos buenos calcetines y relacionado con esto también habrá que prestar atención a los materiales del calzado que utilizamos. Debemos evitar los manteriales sintéticos de baja calidad que hacen que el pie no transpire, favoreciendo la aparición de humedad en el interior del calzado. Además el calzado no debe ser muy apretado ya que esto dificultaría la circulación, favoreciendo la disminución de temperatura del pie. Debemos evitar las fuentes directas de calor, como estufas. Además, para activar la circulación podemos realizarnos masajes en los pies o mover las piernas para estimularla. Al ducharnos, podemos realizar contrastes con agua caliente y fría. Hidratar los pies también es un punto importante, algo que debemos hacer durante todo el año pero aún más durante la época de frío ya que la disminución de la temperatura provoca sequedad y así evitaremos la aparición de grietas. Obviamente debemos evitar exponernos durante largo tiempo al frío, sobre todo las personas mayores y los niños, que son las personas más susceptibles de padecer sabañones. También se debería evitar fumar y beber alcohol en grandes cantidades, dado que produce vasoconstricción y provoca mala circulación. Como siempre, si notas alguna anomalía en tus pies o cualquier problema lo mejor sera que acudas a tu podólogo, para evitar que el problema vaya a más.
Básicamente un juanete es una deformidad del dedo gordo del pie que produce una prominencia lateral del hueso a la altura de la articulación metatarsofalángica y la aparición de una bolsa de fluido seroso o bursa. Esta es una dolencia del pie que provoca muchas visitas al podólogo, y en muchas ocasiones pueden tratarse sin cirugía pero en algunos casos es necesario recurrir a ella. Si de momento no vais a recurrir a la cirugía, hay una serie de consejos que se pueden seguir: Lo primero, y más obvio es no utilizar zapatos con demasiado tacón o la punta muy estrecha. Otra cosa muy útil es utilizar férulas separadoras fabricadas en silicona. Con esto ayudaremos a que el dedo gordo no se meta hacia dentro y a la vez estaremos protegiendo la zona exterior del dedo. Lo mejor es consultar a tu podólogo sobre este tipo de férulas u otras soluciones similares que te pueda aconsejar dependiendo de la gravedad de tu caso. También podemos hacer unos baños de agua tibia con sales, lo cual nos ayudará a desinflamar los pies y nos dará una sensación de calma y confort a la zona afectada. Pero lo más importantes es seguir las indicaciones de un profesional así que es muy aconsejable acudir a un podólogo para que nos indique una serie de cuidados, ejercicios y automasajes que podemos realizar en casa para aliviar las molestias.
Lo primero en lo que deberías reflexionar es que la forma de pisar tiene una relación directa con las lesiones. Por tanto, lo primero que deberías hacer antes si quiera de comenzar a correr es acudir a un especialista para que compruebe tu pisada. El podólogo tras la exploración podrá comprobar y corregir si fuese necesario tu forma de pisar. Puede que pases muchas horas entrenando por lo que deberías hacerlo correctamente para prevenir cualquier lesión. El segundo consejo, muy obvio es que debes utilizar unas zapatillas adecuadas. Lo ideal sería que una vez el podólogo ha valorado tu pisada acudas a una tienda especializada en running para que te aconsejen la zapatilla más adecuada a ti en función de los kilómetros que corres, tu peso, la superficie por la que entrenas…La elección de los calcetienes también es importante, unos con tejido técnico para running serían idóneos. Sobra decir también que no deberías estrenar nunca unas zapatillas para hacer una carrera o cualquier prueba deportiva. Debes probarla antes durante algún entrenamiento corto para ver si te produce alguna molestia, roce o ampolla. En ocasiones viene bien usar una crema antifricción. Si te la aplicas podrás evitar rozaduras y ampollas. Mantén el calzado seco. Cuando termines de correr, seca las plantillas y deja que las zapatillas se aireen. Hidratar tus pies por las noches también vendrá bien. Puedes aplicar una crema y ponerte unos calcetines para que el efecto sea mayor. ¡Ya sólo queda disfrutar de la carrera!
Por lo tanto, ¿qué deberíamos hacer para combatir este problema? Pues bien, el mejor consejo de todos sería: higiene, higiene y más higiene. Sí, algo tan sencillo como lavarse al menos una vez al día los pies con agua y jabón resultará muy efectivo. Lo mejor sería hacerse un lavado al ducharse y otro antes de acostarse, con agua tibia y jabón neutro. Después de lavarlos no olvidéis secar muy bien los pies. Otras cosas que nos ayudarán seran utilizar calcetines sintéticos y un calzado apropiado que deje respirar el pie. También es aconsejable no usar el mismo par de zapatos todos los días. Además se pueden utilizar talcos o desodorantes en aerosol para disminuir la sudoración de los pies. Sería recomendable también acudir al podólogo pues este especialista podrá recomendar un producto específico adaptado a nuestro caso particular además de prescribir polvos para los pies, cremas o medicamentos dependiendo de la gravedad del caso.
Al principio del desarrollo de los hongos es probable que no nos demos cuenta de que padecemos este problema pues los síntomas no son muy evidentes. En ocasiones podemos sentir algo de dolor al andar o al cortarnos las uñas de los pies. Aunque ese dolor no sea muy intenso no debemos dejarlo correr, ya que es importante diagnosticar la onicomicosis para aplicar un tratamiento lo antes posible. Y esto es algo que un podólogo debe hacer. Otros factores que nos pueden indicar que padecemos hongos en las uñas pueden ser cambio de color en la superficie de la uña, rugosidad, engrosamiento o zonas quebradizas. La onicomicosis es costosa de eliminar por lo que cuanto antes la consigamos diagnosticar antes podremos librarnos de ella, aunque en cualquier caso el tratamiento llevará su tiempo. Por lo tanto, ante cualquiera de estos síntomas que podamos detectar en nuestras uñas debemos acudir al podólogo y no comenzar a aplicar tratamientos de la farmacia por nuestra cuenta. Él nos realizará una correcta exploración y diagnóstico para aconsejarnos el mejor tratamiento posible adaptado a nuestro caso.