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Tratar la fascitis plantar con plantillas

Tratar la fascitis plantar con plantillas

La fascitis plantar es una lesión muy común, y más aún entre personas que suelen practicar running. Entre los diversos tratamientos que se pueden ofrecer para curar esta dolencia, están las plantillas.

Lo importante en la fascitis plantar es encontrar el origen del problema, es decir, descubrir por qué la fascia se inflama y produce dolor. Es entonces cuando un estudio biomecánico de la marcha y la carrera adquiere especial interés, pues en estos casos existe un gran desajuste de la musculatura plantar o una variación relevante en los movimientos de un pie respecto a otro, y por lo tanto, las plantillas para fascitis plantar nos ayudarán mucho en el tratamiento.

Como no hay dos pies iguales, aquí las plantillas cobran especial importancia pues van a ser personalizadas y esa es una de las claves para que sean de ayuda para el paciente en su mejoría.

Debemos prestar especial cuidado a la hora de comprar nuestras plantillas, pues hoy en día podemos encontrar gran variedad de plantillas tanto en tiendas como supermercados o farmacias, que se anuncian como la solución definitiva para la fascitis plantar, pero esto no es así. Estas plantillas ofrecen un gran confort pero para nada van a modificar fuerzas, tensiones, ángulos o cargas.

Sin duda para luchar contra la fascitis plantar y notar mejoría, deberás dejarte aconsejar por un especialista y recurrir a plantillas personalizadas para solucionar esa causa que provoca la inflamación propia de la fascitis plantar.

Por qué es importante hidratar bien los pies

La piel es el órgano más grande que poseemos y al que debemos cuidar bien, pues constituye la barrera de entrada de muchos microorganismos, protegiéndonos así de infecciones.

Para que la piel funcione correctamente, tiene que estar también bien hidratada. Si nuestra piel está correctamente hidratada no aparecerán en ella grietas ni descamaciones, puertas de entrada de microorganismos.

Concretamente la parte del cuerpo que es más importante que se mantenga bien hidratada es la de los pies. ¿Por qué? Pues porque nos estamos refiriendo a una piel que está continuamente soportando carga, la de nuestro propio cuerpo así como posibles rozaduras ocasionadas por el calzado utilizado.

¿Y qué hacemos para mantener esa importante hidratación en nuestros pies? Pues bien, lo correcto sería hidratar nuestros pies por las noches con una crema mediante un placentero automasaje que además ayudará a activar la circulación. Si la aplicamos antes de acostarnos, la crema actuará durante toda la noche. Debemos dejarla absorber antes de meternos a la cama.

Aquí entra en juego un mito extendido por revistas y webs de belleza que es el siguiente: si te pones los calcetines después de darte la crema en los pies durante toda la noche, la absorción y por tanto el efecto de la crema, sera mayor. ¡Esto es erróneo! Al ponernos el calcetín, el tejido de éste absorbera parte de la crema, reduciendo su efecto.

Además, lo mejor sería utilizar una crema específica para los pies y en eso puede aconsejarnos nuestro podólogo. Sobra decir también que beber mucha agua es imprescindible para manternos hidratados en general.

Calambres en los pies

Seguro que tú también lo has sentido alguna vez… estás tan tranquilo y de repente ahí aparece, ese incómodo pinchazo en el pie en forma de calambre. Y de la misma forma que ha venido al de unos minutos se va…

Cuando sentimos esto es porque nuestro músculo se retrae de repente, dando lugar a esa molestia durante unos minutos. Generalmente esto no supone mayor problema, pero si sufrimos estos calambres de forma habitual podría tratarse de una señal de que sufrimos alguna patología ralacionada con el sistema circulatorio o con el sistema nervioso.

No sólo se producen calambres en los pies, sino que también podemos sentirlos en otras partes de nuestro cuerpo como en las piernas, los brazos o las manos. Pero en este caso nos centraremos en los pies.

En deportistas suelen aparecer como síntoma de deshidratación, debido a una gran pérdida de líquido y con ello de una bajada de minerales como el potasio o el calcio. En este caso mantenerse hidratado sera la clave para evitar estos calambres.

Si utilizamos un calzado bastante estrecho esto también puede provocarnos calambres, pues estamos sometiendo a una gran presión a nuestros pies en el interior del calzado. Si eso se repite habitualmente se puede llegar a originar alguna patología como el Neuroma de Morton. En este caso sera vital acudir al podólogo para que nos trate el problema.

Las embarazadas son otro grupo de riesgo para sufrir calambres. Durante el embarazo, las piernas y pies se hinchan y los cambios hormonales y el aumento de peso favorecen un retorno lento de la sangre, generando calambres.

También podemos sufrir calambres simplemente por el abuso del alcohol o determinados medicamentos así como si padecemos algún problema como diabetes, anemia, hipotiroidismo

Y os estaréis preguntando, ¿algún consejo para tratar de evitar o paliar en la medida de lo posible estos molestos calambres? La fórmula es sencilla: llevar una dieta saludable tomando alimentos ricos en potasio así como frutas y verduras, mantenerse siempre hidratado, realizar a diario actividad física, utilizar un calzado correcto y hacer ejercicios para trabajar la musculatura del pie.


Consejos para evitar molestias al estrenar calzado

Estrenar calzado habitualmente suele suponer sentir molestias durante los primeros usos, que nos pueden ocasionar ampollas o rozaduras. El momento en el que nos probamos los zapatos en la tienda no nos garantiza que nos vayan a resultar cómodos desde el primer minuto.

Pero hay una serie de consejos que podemos seguir para intentar estrenar nuestros nuevos zapatos sin dolor.

Lo primero de todo, es escoger el momento idóneo del día para probarnos un calzado nuevo. Lo ideal sería hacerlo por la tarde, a última hora pues nuestros pies están más hinchadosy dilatados. Esto hará que evitemos comprarnos un par de zapatos que luego nos quedarán demasiado ajustados. También será importante prestar atención al calcetín que usemos pues aunque parezca una tontería, el llevar uno más o menos gordo nos puede librar de más de una rozadura.

No hace falta decir que debemos comprarnos una talla de zapatos adecuada, ni que nos quede grande ni pequeña. En el caso de ser calzado deportivo, siempre deberemos optar por unas zapatillas que nos queden un pelín holgadas. También deberemos comprar calzado fabricado con materiales de calidad, no debemos escatimar en el dinero que vamos a invertir en nuestro calzado pues es muy importante invertir en unos zapatos de calidad, nos ahorrarán problemas futuros en nuestros pies.

También es muy buena idea que una vez que hemos comprado nuestros zapatos nuevos, nos los pongamos durante unos días para andar por casa para ir así haciéndolos a nuestro pie. Y nunca se te ocurra estrenar unas zapatillas para una competición o una actividad intensa como por ejemplo recorrer el camino de Santiago. Deberemos utilizarlas durante un tiempo previamente a realizar esa importante actividad para prevenir lesiones y rozaduras en nuestros pies.

¡Esperamos que con estos consejitos estrenes con éxito esos zapatos tan bonitos que te acabas de comprar!


¿Tienes los pies fríos siempre?

“Pies fríos, corazón caliente” afirma el dicho. ¿Eres de esas personas que suele tener los pies fríos siempre? ¿Deberías preocuparte por ello?

Los pies son las extremidades más lejanas al corazón por lo que a la sangre le cuesta más llegar hasta ellos y por eso su temperatura es más baja en comparación a otras partes de nuestro cuerpo. En invierno por tanto es normal tener los pies más fríos pero ¿es normal que sigan así durante los meses más calidos? Debemos cuestionárnoslo pues en este caso nuestros pies fríos podrían indicar alguna patología que hasta el momento habíamos pasado por alto como pueden ser problemas de circulación, falta de hierro, hipotiroidismo, enfermedades arteriales…

Tener los pies fríos es más común en mujeres pero so no quiere decir que a los hombres no les suceda también. Si normalmente sientes tus pies fríos lo mejor sera acudir a un especialista para que determine si puedes padecer alguna de las patologías citadas anteriormente.

De todos modos, en muchos casos los pies fríos no significan ninguna enfermedad y en este caso, tras ser descartada esa posibilidad por el médico, hay una serie de recomendaciones a seguir:

  • No utilizar ropa demasiado ajustada. Esto va a dificultar la circulación normal de la sangre.
  • Escoger calcetines de algodón o materiales transpirables.
  • No utilizar tacones muy altos.
  • Evitar cruzar las piernas.
  • Realizar ejercicio físico habitualmente para favorecer la oxigenación y la circulación sanguínea.
  • Evitar fumar.
  • Beber mucha agua y llevar una alimentación sana y equilibrada.

 

Dale a tus pies la importancia que merecen y ¡cuídalos! Anímate a visitar a tu podólogo para cuidar de esta parte tan importante de nuestro cuerpo.

¿Por qué visitar al podólogo?

Los pies… esa parte tan olvidada de nuestro cuerpo…¡y tan importante! ¿Por qué aún mucha gente se resiste a ir al podólogo? Hay muchas razones para hacerle una visita y aquí te las detallamos:

El primer motivo es porque acudiendo al podólogo a tiempo es clave para prevenir la aparición de diferentes problemas y tratar pequeñas molestias que más adelante nos puedan ocasionar un problemamás grave que además puede no sólo afectar a los pies sino también a las rodillas, columna o cadera.

Motivo de más tendrás para visitar al podólogo si practicas deporte. Las actividades deportivas pueden ocasionar diversos problemas que debemos controlar para evitar que se acaben convireindo en lesiones más graves. Además el podólogo podrá ayudarte con ejercicios, plantillas personalizadas y determinando tu calzado ideal.

Otra razón por la que visitar a este profesional será para realizarte un estudio de la pisada. Una mala pisada puede generar disimetrías, problemas de espalda, de articulaciones… Con el estudio de la pisada el podólogo podrá diagnosticar o aconsejar para prevenir la aparición de lesiones musculares y osteoarticulares.

Por último, debemos mencionar que no hay una edad ideal para acudir por primera vez al podólogo. Lo ideal sería realizar la primera visita alrededor de los 5 años, de modo que el podólogo pueda detectar cualquier patología a tiempo.

El peso que llevas en la espalda afecta a la salud de tus pies

Mochilas, bolsos… cada día cargamos con un peso en la espalda que supone un problema también para nuestros pies sin tan si quiera ser conscientes de ello.

El peso que soportemos, cuanto mayor sea afectará en mayor medida al estrés que sometamos a nuestros pies. Del mismo modo, la forma en que llevemos y repartamos ese peso también va a influir en el daño provocado pues no es lo mismo llevarlo en la espalda, delante nuestro o sólamente de un lado.

Sobre los pies recae la totalida de nuestro peso, y es por ello que un aumento de la carga aumenta el estrés lo cual puede ocasionar cambios en la pisada como aumento de la tensión en los tendones (favoreciendo patologías como tendinitis, tendinosis o roturas fibrilares) y también aumento de las presiones sobre la planta del pie (provocando durezas, callosidades, etc).

Normalmente no podemos evitar cargar con algo de peso a diario ya sea el bolso en el que llevamos todas nuestras cosas o una mochila para ir a estudiar o a hacer deporte… Pero lo que sí podemos hacer es seguir una serie de consejos para evitar en la medida de lo posible los daños que se puedan ocasionar.

Lo primero es que debemos llevar el mismo peso en ambos lados del cuerpo. Es decir, no es para nada aconsejable llevar la mochila de un solo hombro como se suele ver a muchos estudiantes haciendo. Es muy importante llevar la carga simétrica, es decir, llevar el mismo peso en ambos brazos. Si no lo hacemos así, podemos causar descompensaciones que produzcan cambios en la marcha, provocando que un pie reciba más carga que el otro e incluso podríamos llegar a sufrir desviaciones de columna.

Otro factor importante es llevar el peso pegado al cuerpo. De este modo, el esfuerzo que tengamos que hacer será menor. Por ello debemos usar las cintas de la mochila para ajustarlas a la espalda. Es un punto muy importante tanto para los estudiantes que cargan con su mochila a diario como para los senderistas y montañeros.

Otro consejo sería llevar el peso en la parte delantera. Es la parte prerible en la que deberíamos llevar la carga aunque seguirá afectando a nuestros pies, pero en menor medida.

Esperamos que estos consejos te ayuden en tu día a día para aliviar el efecto negativo del peso que cargamos a diario en nuestra espalda y pies.

 

Alimentos que favorecen a tus pies

La alimentación, ese tema tan de actualidad últimamente. Cada vez más gente es consciente de la importancia de llevar una alimentación sana y variada y es que esto puede favorecer hasta a nuestros pies.

Comer de mala forma puede ocasionar problemas en los pies tales como la mala circulación, mal olor, inflamación o retención de líquidos entre otros problemas.

Hay una lista de alimentos que podemos tener presentes en nuestra lista de la compra si queremos combatir estas afecciones.

Por ejemplo, los alimentos diuréticos como la piña, el pepino, los puerros, la alcachofa o los espárragos nos van a ayudar a combatir la retención de líquidos.

Para luchar contra la inflamación de pies a parte de ser más que recomendable comer fruta, los alimentos ricos en Omega 3 nos van a ayudar mucho. Esto lo encontramos en el pescado azul (atún, salmón, caballa o arenques) pero también en la leche, el aguacate o las nueces.

Para favorecer una buena circulación sanguínea además del consejo más obvio que es realizar actividad física debemos reducir el consumo de sal, embutidos y grasas saturadas. Además debemos beber abundante agua para hidratarnos correctamente.

Por último, para evitar el mal olor de pies debemos “huir” de tomar en abundancia alimentos como la cebolla o el ajo.

En resumen, en este tema no hay secretos. Debemos llevar una alimentación basada en frutas y verduras además de realizar ejercicio regularmente.

 

¿Dormir con o sin calcetines?

Una pregunta que divide a la población y es que cada uno tiene sus costumbres y manías… simplemente cuestión de gustos. ¿Pero qué es mejor? ¿Abandonarnos a la confortabilidad de nuestro colchón con o sin calcetines?

Lo cierto es que llevar calcetines mientras se duerme tienes algunas cosas positivas, pero también negativas. Vamos a verlo.

Para aquellos que utilizan calcetines al dormir hemos de decir que esto va a favorecerles a la hora de conciliar el sueño. En la temporada más fría del año los calcetines aumentan la temperatura corporal actuando como termorreguladores  y por tanto ayudando a dormir.

Tener los pies calentitos gracias a los calcetines hace que los vasos sanguíneos se dilaten lo cual es interpretado por nuestro cerebro como que es hora de irse a dormir.

Si utilizamos calcetines es importante que sean de fibras naturales como hilo o algodón para evitar que suden durante la noche y de ese modo que se mantengan secos y sanos.

Los calcetines pueden prevenir infecciones ya que actúan como barrera protectora entre la piel del pie y las sábanas, evitando contagios e infecciones.

Pero ¡ojo! dormir con calcetines tiene unos puntos negativos bastante importantes también. Hay mucha gente que se aplica crema hidratante en los pies antes de dormir y se pone inmediatamente los calcetines. Esto no es lo correcto, habría que dejar que la crema penetre bien en la piel dejándolos unos minutos al aire y después ponerse los calcetines, cuando la crema ya se ha absorbido totalmente. Si los colocamos inmediatamente tras aplicar la crema, la arrastramos y se acumula en el tejido creando un caldo de cultivo para bacterias y hongos lo cual puede provocarnos infecciones.

También es importante asegurarse de que el elástico del calcetín no nos apriete. La goma de sujeción puede provocar una compresión tanto en los tobillos como en los pies que puede ocasionar una disminución de la circulación sanguínea en la zona. Por lo tanto para dormir evitaremos utilizar esos calcetines que “dejan marca”.

También hemos de mencionar que si sufrimos de problemas de circulación, por varices o inflamación de los tobillos, dormir con calcetines nos va a empeorar el retorno venoso.

Como podemos observar en este tema como en cualquier otro encontramos una parte positiva y otra negativa. Lo que está claro es que tanto los calcetines que usemos para dormir como para el día a día deben estar limpios para evitar la acumulación de bacterias y aparición de hongos.

No podríamos concluir si es mejor dormir con calcetines o sin ellos. Todo va a depender de nuestras costumbres y con lo que nos sentamos más cómodos, pero teniendo en cuenta siempre los puntos anteriores y casos puntuales que puedan darse. Dependiendo de nuestras características será más recomendable una cosa u otra y ahí la opinión de un podólogo puede ayudarnos.

¿Pies cansados? El estrés afecta a tus pies

Las prisas, el trabajo, los niños, la casa… nuestra sociedad se ha acostumbrado a llevar un ritmo de vida muy acelerado y a convivir con el estrés. Más aún si vivimos en ciudades sentiremos esta sensación de agobio y tensión lo cual puede llevarnos a adoptar hábitos nocivos como alimentarnos peor, no hacer el suficiente ejercicio y descuidar nuestra salud no sólo emocional sino también física.

El estrés puede provocarnos alteraciones musculares y posturales. Ante ello nuestro cuerpo reaccionará creando una serie de cambios que van a afectar a nuestros pies y al modo en que caminamos. Esto se traduce en un mayor esfuerzo musculoesquelético que nos va a ocasionar más cansancio, pesadez y dolor.

Pero tú puedes hacer pequeños gestos para ayudar a tus pies a relajarse tras una agotadora jornada llena de estrés.

  1. Seguramente lo habrás oído en más de una ocasión, pero un remedio muy eficaz es mantener los pies en alto. Es algo muy sencillo de realizar: mientras estás tumbado en el sofá o en la cama puedes poner una almohada debajo de tus pies para mantenerlos elevados. Esta postura va a favorecer nuestra circulación sanguínea y por tanto nos va a aliviar el cansancio y la pesadez de piernas y pies.

 

  1. Regálate un masaje en casa. Para aliviar la tensión de la planta de los pies algo muy sencillo que puedes hacer es masajearlos con una crema hidratante que además también será beneficiosa para la piel de tus pies. Pasando los pulgares desde el talón hasta los dedos ejerciendo algo de presión notarás una sensación muy placentera y sentirás un gran alivio.

 

  1. Cuando sientes los pies inflamados y acalorados tras una dura jornada puedes aliviarlos realizando un baño de agua templada con un poco de sal, durante unos 20 minutos. Un remedio de toda la vida muy efectivo.

 

  1. Por supuesto algo que también va a aliviarnos la tensión acumulada en los pies va a ser realizar una serie de estiramientos. En internet podemos encontrar muchos recursos con sencillos estiramientos para realizar en casa. Actividades como el yoga y el pilates también van a ayudarnos.

 

Además de seguir estos consejos no debemos olvidarnos nunca de utilizar un calzado cómodo, tanto en la calle como en casa. Además si las molestias son persistentes deberemos averiguar la causa para poder solucinarlo. En este caso es recomendable hacer una visita al podólogo para realizarnos un buen diagnóstico y en caso de ser necesario nos indicará el uso de unas plantillas personalizadas que van a aportarnos confort y evitarán futuros problemas en nuestros pies.

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