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¿Cuándo debo visitar al podólogo?

Es un hecho que los pies es una de las partes del cuerpo a la que menos atención prestamos, salvo en verano cuando los tenemos más a la vista y es entonces cuando nos acordamos de ellos. Esta quizás es una de las razones por las que mucha gente nunca ha acudido a un podólogo. Sin embargo, la importancia de los pies esta subestimada pues la salud podológica es sumamente importante a la hora de prevenir problemas o enfermedades que no afectan solamente al pie sino a otras partes del cuerpo como las caderas, columna o rodillas.

No necesariamente hay que padecer algún problema para acudir al podólogo, también se puede asistir anualmente a este especialista como medida de prevención y/o cuidado de los pies. Por ejemplo, en el caso de practicar un deporte es interesante realizarse un estudio biomecánico de la pisada. De ese modo se podrá ayudar al paciente a evitar lesiones musculares, tendinitis, fascitis plantar etc.

Otro momento especialmente interesante para realizar la visita al podólogo es durante la etapa de crecimiento del niño. Un diagnóstico precoz puede ser clave para ayudar a solucionar diferentes problemas. Es algo común encontrar niños con pies valgos o planos, papilomas o falta de estabilidad entre otros problemas, con lo que si se realizan revisiones periódicas, cualquier problema podrá ser detectado a tiempo y solventarse más facilmente.

Si se abusa de un determinado tipo de calzado, como puede ser el de tacón en el caso de las mujeres, es probable que sus pies presenten ciertos problemas derivados de las puntas estrechas y los tacones. Es importante observar los pies para acudir al podólogo ante cualquier señal como juanetes, rozaduras o ampollas.

Desde Clínica de Podología O Camiño os animamos a cuidar de la salud de vuestros pies y a acudir sin miedo al podólogo, sin duda la mejor manera de evitar patologías futuras.

Escoge el mejor calcetín según el deporte que practiques

Hemos hablado en reiteradas ocasiones de que escoger el calzado adecuado ya sea para el día a día o para practicar deporte es algo fundamental para la salud de nuestros pies. Pero, ¿y qué pasa con los calcetines? Muchas veces les restamos importancia pero lo cierto es que es importante también prestar atención a cuáles elegimos, sobre todo a la hora de realizar algún deporte ya que pueden ayudarnos a evitar lesiones y mejorar nuestro rendimiento deportivo.

Podemos encontrar diferentes tipos de calcetines para la práctica deportiva. Los más básicos son los calcetines normales, que suelen ser de algodón y prácticamente no aportan elementos técnicos. Serían los más recomendables para realizar una actividad deportiva ocasional o de una intensidad baja.

Un deporte que está muy de moda en los últimos años y del cual hemos hablado también en anteriores artículos es el running. Es en este deporte en el que encontramos la gama más amplia de calcetines entre los que elegir. Podemos encontrar calcetines técnicos o de uso intenso. Se trata de otro nivel de calcetines, pues cuentan con una forma anatómica que diferencia el pie derecho del izquierdo, tejidos elásticos resistentes para las zonas que requieran mayor estabilidad, no llevan costuras, tienen zonas de acolchado y suelen ofrecer bastante compresión para favorecer el retorno venoso y al mismo tiempo evitar la fatiga muscular.

Si hablamos de senderismo o deportes de montaña, sucede lo mismo, encontraremos calcetines técnicos o de uso intenso. La diferencia es que en este caso, en función del clima podremos elegir entre calcetines que abriguen de las bajas temperaturas y mantengan el calor o bien calcetines más frescos que eviten que el calor se acumule en los pies.

Para el fútbol por el contrario se suelen utilizar medias ajustadas que también cuentan con elementos técnicos para ofrecer mayor estabilidad y evitar lesiones.

Hemos mencionado los deportes más populares pero sin duda hay muchos más como el ciclismo, baloncesto… Y también para ellos podemos escoger los calcetines más apropiados. Sin duda, dejarnos asesorar por un podólogo deportivo será garantía de una correcta elección.

 

Recibe la primavera con unos pies sanos

¡Bienvenida primavera! Ya está aquí la estación de las flores, y con la llegada de días más largos y soleados parece que también llegan más pacientes a las consultas de podología, que empiezan a fijarse más en el estado de sus pies.

Los problemas más frecuentes que acuden a tratar en la clínica son: grietas en los talones, uñas encarnadas, hongos o durezas entre otros. ¿Quieres conocer algunos consejos para mantener tus pies sanos y poder destaparlos cuando llegue el momento con la entrada del buen tiempo? Pues sigue leyendo, son unos consejos muy sencillos pero que sin duda marcarán una diferencia.

Lo primero para que unos pies estén sanos y se vean bonitos es mantenerlos hidratados. Aplicar una crema específica cada noche en los pies ayudará mucho pero previamente debemos haberlos lavado y secado con cuidado. Podemos aplicar la crema al salir de la ducha, pero prestando especial atención al secado de la zona, pare evitar la aparición de hongos o alteraciones cutáneas.

Sabemos que con la llegada del buen tiempo apetece lucir unos pies más bonitos y por eso las mujeres suelen recurrir a pintarse las uñas de los pies. Sin embargo, no debemos abusar de este hábito pues recurrir continuamente a la aplicación de esmaltes puede debilitar y pigmentar la lámina ungueal, deteriorando las uñas. Incluso utilizar pintauñas de forma frecuente puede generar más humedad en la uña, creando un ambiente óptimo para la proliferación de hongos. Así que, mucho cuidado. No tenemos por qué prescindir de pintarnos las uñas, pero debemos dejarlas descansar y no convertir esto en un hábito frecuente.

Además, la uña, que es una barrera protectora para nuestro pie debe tener la forma correcta. Y esta es una forma cuadrada. Un error muy frecuente entre la gente es cortarlas en forma redondeada. El corte debe ser recto, sólo así evitaremos la posible aparición de las uñas encarnadas.

Y por último, algo que nunca nos cansaremos de repetir: escoger un buen calzado será clave para  prevenir a nuestros pies de posibles molestias y patologías. Si empiezas a usar zapatos abiertos o sandalias con la subida de las temperaturas, asegúrate de que el calzado ofrezca una buena sujección, sea flexible, transpirable y con una suela antideslizante. Y si lo necesitas, utiliza plantillas. Un especialista puede ayudarte para adquirir las mejores para ti.

¿Practicas running? Cuida tus pies con unas buenas zapatillas

El running es un deporte que está muy de moda desde hace un par de años, y es a partir de la primavera, cuando el tiempo comienza a ser más cálido y agradable y los días más largos, cuando más gente se anima a salir a correr a la calle. Y es una estupenda noticia, porque hacer deporte es muy beneficioso para nuestro organismo, más aún si lo practicamos al aire libre. Pero debemos escoger nuestro calzado para practicar running prestando especial atención a sus características.

¿Quieres saber cómo escoger las mejores zapatillas para correr? Lo primero que tienes que tener claro es el nivel de exigencia de tus entrenamientos y la cantidad de veces por semana que vas a salir a correr. En función de eso deberás escoger unas u otras aunque, para resumir diremos que, las mejores zapatillas de running para ti van a ser las que mejor se adapten a tu pie y a tus necesidades concretas. Porque casa pisada es única, pero hay una serie de factores que podemos tener en consideración al comprar unas zapatillas para correr:

  • Ligereza. Correr con unas zapatillas pesadas no es para nada una buena idea. Unas zapatillas ligeras nos ofrecerán mayor velocidad y menor resistencia.
  • Amortiguación. Tus zapatillas van a soportar muchos pasos después de kilómetros recorridos. Es muy importante que estén bien amortiguadas, correrás con mayor comodidad y te protegerá de los impactos.
  • Material. Un factor fundamental. Deben ser adaptadas al terreno y a tus entrenamientos, transpirables y resistentes.
  • Sujeción. Además de los cordones de las zapatillas, si cuentan con algún otro método como refuerzos, termosellados…
  • Duración y transpiración. Sin duda dos factores muy importantes, que las zapatillas sean resistentes y que, como ya hemos mencionado en un punto anterior, el material sea transpirable, dejando respirar al pie y manteniéndolo seco.

Sin duda, algo que también te podría ayudar a escoger las zapatillas idóneas para ti sería realizarte previamente un estudio de la pisada. Así podrás corregir un mal gesto al correr si es que existe, sacar el máximo partido a tu calzado deportivo y lo más importante, evitar lesiones mejorando tu rendimiento.

Esperamos que estos consejos te hayan sido útiles para lanzarte a la calle. Ya sabes, cálzate las zapatillas y… ¡a correr!

 

 

¿Tu hijo camina con los pies hacia dentro?

A menudo los padres notan que su hijo es un poco más patoso de lo normal o que se cae mucho. Y esto no es ni más ni menos que una consecuencia de que el niño esté andando con los pies hacia dentro, lo que se conoce médicamente como marcha infantil en intraversión o marcha infantil en adducción.

Puede haber varias causas que estén provocando que el niño camine de esta forma, y pueden aparecer solas o de manera conjunta:

  • Metatarsus adductus: los huesos metatarsianos del pie están curvados hacia dentro.
  • Anteversión femoral: la unión del hueso fémur con la cadera provoca la rotación interna de toda la extremidad.
  • Torsión tibial interna: el hueso de la tibia está rotado hacia la parte interior.

Es cierto que este hecho de que el niño camine metiendo los pies hacia dentro puede llegar a solucionarse por sí solo con el paso del tiempo, pero no debemos dejar de consultar a un especialista para descartar problemas mayores y garantizar que el niño se desarrolle de la forma correcta.

Unos ejercicios que favorezcan la rotación externa para reeducar la forma de caminar puede que sea una buena solución, incluso la utilización de alguna plantilla. El especialista será la persona indicada para poder identificar el problema y buscar la mejor solución posible.

 

 

¿Cómo afecta el sobrepeso a los pies?

El ritmo de vida actual que llevan muchas personas, bastante sedentario y con debilidad por la cocina rápida y los platos precocinados para no perder el tiempo cocinando hace que se puedan desencadenar problemas de sobrepeso y obesidad. Es algo que va a afectar a la totalidad del cuerpo y en una proporción importante a los pies.

Ganar unos “kilitos de más” puede parecer algo sin demasiada importancia, pero si esto se mantiene durante un espacio de tiempo prolongado, se puede llegar a padecer sobrepeso, lo cual no es un problema menor ya que la obesidad representa un gran factor de riesgo para muchas enfermedades crónicas entre las que podemos mencionar el cáncer, la diabetes o problemas cardiovasculares. Muchas personas llegan a fallecer a causa de la obesidad, por lo que no debemos tomárnoslo a broma.

Centrándonos en el tema de los pies, ese exceso de peso en el cuerpo va a provocar diferentes problemas:

  • Grietas en los talones debido a una pésima circulación sanguínea
  • Un incremento de la sudoración en la zona
  • Dolor en la planta de los pies
  • Durezas en la zona
  • Fascitis plantar y espolón calcáneo
  • Gota, como consecuencia de una incorrecta alimentación, lo que puede provocar una acumulación de ácido úrico
  • Etc, etc.

Para saber si padecemos sobrepeso, deberemos acudir a un especialista. Él podrá realizarnos un estudio y calcular nuestro índice de masa corporal así como realizar un análisis de sangre. A partir de ahí se podrán tomar medidas para mejorar la situación o poner el tratamiento que mejor se adapte al paciente.

Lo que sí debemos tener presente siempre es que una combinación de deporte diario y una buena alimentación serán claves para prevenir muchas enfermedades y mantenernos sanos.

 

 

 

 

Quiropodia y pedicura: diferencias

Una cosa es preocuparse por tener unos pies bonitos y otra que estén sanos. Podríamos decir que la principal diferencia entre la quiropodia y pedicura radica ahí. Pero, ¿en qué consiste exactamente cada tratamiento?.

Respecto a la quiropodia, debe quedar claro que estamos hablando de un tratamiento médico que sólo puede realizar un especialista, nuestro podólogo. La quiropodia se ocupa de tratar y curar las enfermedades o alteraciones de nuestro pie, pero desde un punto de vista médico y no estético. Es un tratamiento indoloro, rápido y efectivo que va a tratar problemas tales como juanetes, uñas encarnadas, durezas, callosidades así como otro tipo de alteraciones que puedan estar provocándonos dolor en los pies o en otras partes del cuerpo.

Por su parte, la pedicura es algo meramente estético en el que se aplican productos de belleza y se realizan un limado y recorte de pieles muertas de manera superficial con el único objetivo de embellecer visualmente nuestros pies. La persona que realiza este tipo de tratamientos es una esteticien y no un podólogo, como en el caso de la quiropodia.

De este modo, debe quedarnos claro que no es lo mismo un pie bonito que un pie sano, y por lo tanto deberemos acudir a un centro de estética o a una clínica de podología según el tipo de necesidad que tengan nuestros pies. Lo que debe quedar claro es que siempre que sintamos molestias o dolores la respuesta a nuestro problema sólo podrá dárnosla un podólogo.

El dolor de espalda y su relación con los pies

No es la primera vez que nos oís decir que el dolor de espalda está muy relacionado con los pies y en concreto con una mala pisada. Cuando la persona sufre dolor en una de las 4 zonas de la espalda (sacra, lumbar, dorsal y cervical) puede estar indicando que hay algún problema con la biomecánica de sus pisadas.

Hay diversas causas del dolor de espalda: inclinarse de forma rápida, sentarse habitualmente de forma incorrecta, permanecer de pie durante muchas horas seguidas, conducir durante mucho tiempo sin descanso, estirar la espalda de forma incorrecta o levantar un objeto de forma inadecuada. Y, por supuesto el motivo que nos ocupa: tener una mala pisada. Aquí es donde un podólogo puede ayudarnos, realizando un estudio completo de la pisada para poder diagnosticar el problema o descartar esta causa como origen del dolor y en su caso, aplicar el tratamiento más adecuado.

Una de las soluciones más comunes es el uso de plantillas personalizadas. Cada persona es única y cada pisada también. Por eso, el podólogo sera la persona más adecuada para estudiar nuestra pisada y elaborar una plantilla totalmente personalizada para corregir el problema.

Por lo tanto, si el dolor de espalda te está limitando hasta el punto de no poder disfrutar de tu día a día, no lo dejes pasar, consulta con un especialista que te ayude a dar con el origen de tu dolor y de ese modo poder darle solución.

Trabajar de pie: los riesgos que entraña para tus pies

Durante tu jornada laboral, tanto si estás trabajando prácticamente todo el tiempo de pie o sentado, tu salud se puede ver afectada, y por supuesto tus pies también.

En el artículo de hoy analizaremos el primero de los casos: trabajar durante un periodo de tiempo prolongado de pie. Esto va a suponer un esfuerzo muscular bastante importante sobre todo para ciertas zonas del cuerpo como el cuello, espalda, piernas y pies.

¿Cuáles son los riesgos de permanecer en esa postura estática durante varias horas seguidas? el flujo de sangre en las zonas mencionadas anteriormente se va a ver reducido, con lo cual se va a generar fatiga y tensión muscular. Además, las piernas se sentirán más inflamadas, lo que conlleva a un mayor riesgo de sufrir varices. Del mismo modo se podrían sufrir problemas en las articulaciones de las rodillas, columna, caderas o pies. Incluso se pueden llegar a padecer problemas en tendones y ligamentos, originando trastornos reumáticos.

Y te estarás preguntado, ¿puedo hacer algo para intentar paliar en la medida de lo posible estos problemas si mi trabajo me exige permanecer horas y horas de pie?. Lo cierto es que hay algunas medidas que podemos adoptar en un intento de evitar caer en problemas de salud.

Podemos incorporar un asiento auxiliar para que en ciertos momentos de menor actividad o cuando las circunstancias nos lo permitan, podamos sentarnos unos minutos. Además aunque parezca algo muy trivial, la superficie sobre la que nos apoyamos también influye en la fatiga, pues cuanto más dura sea más cansados nos sentiremos. Los suelos de goma o de madera son más amigables para la persona que se pasa largas horas trabajando sobre ellos, y una solución rápida y fácil es colocar una alfombra ergonómica en la zona de trabajo.

Además, como siempre mencionamos, el calzado que utilizemos jugará un papel clave. Debe ser flexible, que transpire y que agarre bien la zona del talón. Por supuesto la talla debe ser la correcta, la suela antideslizante y la plantilla acolchada. En ese sentido es una buena idea disponer de unas plantillas personalizadas para las largas jornadas de trabajo, que sin duda ofrecerán un gran alivio. Unos zapatos ligeros también ayudarán al descanso de los pies, debiendo evitar el calzado con tacones excesivos.

Además, en nuestros minutos de descanso o cuando vayamos al baño podemos aprovechar para realizar unos estiramientos rápidos.

Esperamos que con estos consejos tus horas de trabajo de pie pasen de la forma más agradable para tus pies.

Callicidas, ¿milagro o peligro?

Seguro que en más de una ocasión has visto publicidad sobre callicidas, ese producto maravilloso que promete acabar con tus durezas o callos como por arte de magia. Pues bien, debes saber que este es un producto totalmente desaconsejado por los podólogos.

¿Por qué son tan desaconsejables? te estarás preguntando. Lo primero de todo, es por el desconocimiento de la persona. Los pacientes en su casa no saben de qué tipo de lesión se trata. No es lo mismo tener un heloma, una dureza, un callo o una verruga plantar por mencionar algunos ejemplos de patologías. Se podría tratar erróneamente una verruga plantar como si se tratase de un callo o una dureza, y esa equivocación puede acarrear serias consecuencias. Por lo tanto, si sufres alguna lesión en la piel, antes de acudir por tu cuenta a la utilización de un callicida, consulta con tu podólogo de confianza. El especialista detectará el origen de la lesión y en consecuencia el tratamiento más adecuado.

Otro de los motivos para no utilizar callicidas es que ofrecen una solución temporal. Se promocionan como “la solución definitiva” pero en realidad esto no es así, incluso en muchos casos pueden llegar a agravar el problema.

Además, funcionan mediante agentes químicos que producen una quemadura en la piel, en la zona que se aplica, destruyendo la dermis y la epidermis y esa quemadura no se limita a una zona concreta, no afecta sólo a la zona de la lesión sino también a área de la piel sana con lo cual se va a producir irritación y dolor.

Como ves, el uso de callicidas es bastante peligroso para la salud de nuestros pies y ante cualquier lesión que pueda aparecer siempre deberemos acudir a un centro especializado donde harán un correcto diagnóstico y tratamiento del problema.