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Escoge bien tu calzado de invierno

Estamos atravesando unos días fríos, con lluvia, nieve… es normal, estamos en invierno y como dicen, ¡al mal tiempo buena cara!. Porque aunque en el exterior las temperaturas sean muy bajas, podemos poner de nuestra parte para mantenernos calentitos escogiendo un buen calzado para esta estación. El calzado no es una elección trivial, pues va a ser clave en la salud de nuestros pies.

¿Qué tengo que tener en cuenta a la hora de escoger el calzado de invierno? Lo primero, dado que pasamos la mayor parte del tiempo (al menos entre semana) trabajando, sera que escojas un calzado adaptado a la actividad que vas a realizar. No es lo mismo trabajar en una oficina, donde no vas a pasar frío y debes buscar un calzado cómodo, que trabajar por ejemplo al aire libre, caso en el que deberás decantarte por un calzado abrigado y sí, igualmente cómodo. Si por tu actividad debes llevar calzado de seguridad deberías ponerte calcetines de algodón para mantener la transpiración y a su vez el pie caliente.

La suela del calzado de invierno debe ser antideslizante y proporcionarnos estabilidad. La de goma y con cierto grosor sera la más adecuada pues nos aislará del frío del suelo, repartirá mejor las cargas y amortiguará el impacto.

El material del que esté hecho nuestro calzado debe ser transpirable para evitar el mal olor y la sudoración del pie.

Evitaremos hormas estrechas y tacones para prevenir la aparición de juanetes o dedos en garra. Además escogeremos un calzado que ofrezca buena sujeción para evitar las ampollas por fricción o incluso la posibilidad de ocasionarnos un esguince.

Ante todo, ¡con el calzado nunca escatimes! Como puedes intuir, invertir en un buen calzado es invertir en tu salud.

¿Sueles tener los pies fríos?

Con las bajas temperaturas que estamos viviendo como suele ser habitual en esta época del año, es normal que tengas los pies fríos pero, ¿hasta que punto debes preocuparte por ello?.

Vamos a detectar las causas que pueden hacer que tus pies estén fríos. Lo primero, escasa movilidad. Si estás parado mucho tiempo, va a haber menor circulación sanguínea y con ello una disminución del calor.

Por otra parte, si tienes problemas de circulación es probable que sientas tus extremidades frías. Un problema neurológico también podría estar causando ese enfriamiento de los pies. Una sudoración excesiva, acompañada de una mala evaporación, también podría provocar una bajada de la temperatura de nuestros pies durante los meses más fríos.

Pero sin duda, no tienes por qué tener un problema mayor de salud para tener los pies fríos continuamente. A veces, es solo el resultado de llevar un calzado y/o calcetines inadecuados. Debemos adaptarlos a las temperaturas de la época invernal, escogiendo zapatos y materiales apropiados para ellas. La suela de los zapatos debe contar con un buen grosor para evitar que el frío del suelo la atraviese, además de ser antideslizante para evitar resbalones con la lluvia o nieve.

Por lo tanto, utiliza un buen calzado así como unos calcetines gorditos de lana o algodón. Si tienes mala circulación, realiza masajes en esta zona para activarla y sobre todo ¡mueve tus pies! De ese modo estarás activando la musculatura para conseguir una mayor circulación sanguínea y con ello, mayor calor para tus extremidades.

En invierno, como ves es frecuente que tengamos los pies fríos y con unos sencillos consejos podemos mantener a raya el problema. La cuestión es detectar si ese frío se debe a la época invernal y es algo pasajero o si en el fondo es debido a un problema de salud de tipo circulatorio o neurológico en los pies. Ante la duda, y si a pesar de tomar precauciones el problema persiste, siempre consulta con un especialista.

 

¿Te tocas la punta de los pies con las manos? Significa algo…

¿Eres de esas personas capaces de tocar con los dedos de las manos las puntas de sus pies? Seguro que lo has intentando hacer alguna vez… si puedes, ¡enhorabuena! Estarás pensando: ¿acaso es malo si no puedo llegar a tocarme los dedos de los pies? No exactamente, pero si eres capaz de hacerlo, es una señal de que cuentas con una buena flexibilidad lo cual es positivo, pues un cuerpo sano y flexible se va a reflejar también en nuestros pies.

La falta de flexibilidad en personas de más de 40 años puede indicar una mayor rigidez en las arterias, algo que es negativo para nuestro cuerpo. De hecho, estudios han demostrado que las personas de mediana edad pueden llegar a disminuir su rigidez arterial a través de estiramientos en varias semanas.

Pero no queremos alarmarte, si no eres una persona flexible, esto no quiere decir que tengas más problemas de padecer problemas cardiovasculares. El hecho de no llegar a tocarte la punta de los pies no quiere decir que vayas a tener un riesgo mayor de sufrir un problema cardiaco. Los estiramientos, van a ayudar a que las arterias estén menos rígidas, con sus consecuentes beneficios, nada más.

Aunque ahora mismo no llegues a tocarte con las manos las puntas de los pies, con ejercicios y mucha dedicación se puede llegar a conseguir aunque en un principio te parezca muy difícil.

Tener una buena elasticidad nos va a evitar sufrir ciertas lesiones como sobrecargas, microroturas, tendinitis o roturas fibrilares. Además, favorece el sistema circulatorio, mejorando como hemos comentado anteriormente la rigidez arterial.

 

 

 

Esguince de tobillo, una lesión muy habitual

El esguince de tobillo es una lesión que se da con mucha frecuencia en deportistas y curiosamente cada vez más también en personas que no practican deporte, por el uso de calzado inadecuado.

Esta lesión se produce cuando de manera extraña nos doblamos o torcemos el tobillo brúscamente. Ahora bien, puede que te hayas torcido el pie y sientas dolor pero, ¿cómo saber si estamos realmente ante un esguince?.

Hay 5 señales que pueden darnos pistas de que así se trata:

  • Chasquido en el momento de la torcedura.
  • Hematoma o zona morada  (que aparecerá en función de la gravedad de la lesión).
  • Limitación de movimiento hacia la zona externa del tobillo.
  • Dolor al apoyar el peso de nuestro cuerpo sobre el pie afectado.
  • Tobillo hinchado.

Si nos duele el tobillo o pensamos que el golpe ha sido fuerte debemos acudir a un especialista a que evalúe el nivel de la lesión, pues podríamos haber dañado el ligamento o incluso llegar al punto de haber roto algún hueso de la articulación.

Lo fundamental por tanto es acudir a un profesional, que será capaz de identificar el grado de esguince que tenemos, si es que lo hay. Existen 3 grados de esguince, de menor a mayor gravedad. Los más frecuentes son de grado 1 y 2, en los cuales será fundamental una buena recuperación para evitar mayores problemas en el futuro.

Por tanto, si sospechas que puedes padecer un esguince, será fundamental que acudas a un especialista para que lo determine y en su caso te de las pautas necesarias para la recuperación.

La navidad afecta a tus pies

Junto con las vacaciones de navidad llegan las comidas copiosas y el abandono de la rutina olvidando actividades tan beneficiosas como el hacer deporte. Esto, sumado a las bajas temperaturas va a influir negativamente en nuestros pies.

Abusar del alcohol e ingerir carnes rojas, marisco o dulces puede afectar a personas que tengan un ácido úrico elevado, desarrollando patologías como la gota. Esto consiste en una especie de artritis que provoca un dolor muy fuerte en la articulación metatarsofalángica del dedo gordo del pie. Con lo cual, debemos cuidar un poco nuestra alimentación estos días de fiesta.

Además, para sobrellevar las bajas temperaturas y mantener una correcta circulación sanguínea es importante intentar en la medida de lo posible llevar una dieta equilibrada y llevar un buen calzado que nos proteja del frío. Seguramente, algún día te apetezca vestirte un poco más elegante y en el caso de las mujeres, optar por tacones un pelín más altos de lo habitual. Cuidado con ese tipo de calzado, el tacón debe ser estable y como mucho de 4 cm para garantizar la seguridad de pies y articulaciones.

Desde aquí sólo podemos desearos que paséis unas felices fiestas, dentro de lo posible dada la situación excepcional que estamos viviendo, y enviaros nuestros mejores deseos para 2021. ¡Feliz navidad!

El frío entra por los pies

Esta es una expresión popular muy extendida en nuestra sociedad, seguro que se la has escuchado decir más de una vez a tus abuelos o a alguna persona mayor. Pero, ¿cuánta verdad encierra esta frase?.

Pues curiosamente las investigaciones han determinado que nuestros mayores ¡estaban en lo cierto!. Las personas, tienen mecanismos para controlar la temperatura corporal, lo que se conoce como termorregulación.

Precisamente la cabeza y los pies son las dos zonas que poseemos los seres humanos para la ganancia o pérdida de calor. Por eso precisamente ante temperaturas frías, es importante abrigar la cabeza pero también los pies.

Por la cabeza tiene lugar la absorción y liberación de calor mientras que por los pies se traspasan energías por contacto. Los pies están en contacto con el suelo, de ahí la importancia de llevar zapatos más ligeros en verano para favorecer la pérdida de calor y en invierno utilizar un buen calzado y calcetines para evitar la pérdida de calor.

Por lo tanto, la expresión “el frío entra por los pies” es cierta, pues al estar en contacto con el suelo, se va a producir un traspaso de frío a nuestros pies.

Esperamos que esta curiosidad te haya resultado de interés 😉

¿Repites zapatos todos los días?

Hoy en día si algo nos caracteriza a la población del primer mundo es que tenemos en exceso ropa y calzado, pero seamos francos, todos tenemos uno o dos pares de zapatos o zapatillas que son nuestros preferidos y más utilizamos. Incluso, muchas veces puede suceder que día tras día repitamos ese calzado. ¿Es bueno utilizar el mismo calzado todos los días? Pues a pesar de que sea muy cómo o bonito, la respuesta es NO.

¿Por qué? Bueno, el primer motivo sería por higiene. Si llevamos día tras día el mismo calzado, no dejamos que se ventile bien, que se airee su interior y por lo tanto, la humedad y el sudor pueden provocar hongos.

Otro motivo es que el zapato va a deformarse y desgastarse por las mismas zonas por lo que vamos a empezar a pisar de manera incorrecta y podríamos empezar a sufrir dolores en articulaciones o pies.

Además, determinados tipos de zapato tales como los zapatos de tacón son más propensos a producirnos dolores o problemas en los pies y si los llevamos todos los días seguidos, podríamos desencadenar dolores o patologías como esguinces, fascitis plantar o callosidades.

Por último, no debemos olvidar que debemos adecuar el tipo de calzado a cada época del año, teniendo un calzado específico para los meses más fríos y otro tipo de calzado diferente para la época estival.

No debemos acostumbrar a nuestros pies al mismo calzado llevándolo siempre día tras día, hay que saber combinar diferentes tipos de calzado y dejarlos descansar al menos un día para que se aireen y no se deformen.

¿Practicas ejercicio en tu casa?

Este año, con el confinamiento, se ganaron muchos adeptos al deporte en casa. Muchos de ellos han seguido practicando ejercicio en sus hogares, bien porque la experiencia les ha gustado o bien por temor a volver al gimnasio de momento. Y también hay otras personas que tienen de hace mucho más tiempo establecida su rutina de ejercicios para hacer en casa.

Es una idea perfecta, porque practicar algo de deporte siempre está bien pero… ¿tienes en cuenta las posibles lesiones que podrías sufrir?. Los pies son una parte muy protagonista en las rutinas de ejercicios y por tanto debemos prestar atención para cuidarlos bien.

Puede ser muy tentador realizar el deporte descalzos pero es algo a evitar rotundamente. El pie debe estar sujeto, con un buen calzado que amortigüe el impacto y que evite lesiones. Sólo en el caso de pilates o yoga podremos realizar el deporte descalzos.

No por estar en casa podemos saltarnos los estiramientos para calentar antes del deporte y después de realizarlo. Es algo a lo que debemos dedicar unos minutos, para preparar los músculos para el ejercicio que está por venir.

Si usas habitualmente y/o para hacer deporte plantillas personalizadas, ¡úsalas! Debes utilizarlas durante tus rutinas de ejercicio también aunque estés en casa, para tratar la patología que padezcas, o evitar que aparezca de nuevo.

Cuando realices el deporte en casa, hidrátate. Sí, bebe agua como lo harías si estuvieses en el gimnasio o al aire libre y no sólo eso, sino que también después de la ducha sería conveniente que te apliques una crema hidratante en los pies para que no pierdan su elasticidad y evitar que aparezcan grietas y sequedad.

¡Esperamos que estos consejos te sirvan para disfrutar del deporte en la comodidad de tu hogar!

 

 

Cómo afecta la osteoporosis a los pies

La osteoporosis es una enfermedad que ocasiona la disminución de la masa ósea, haciendo que los huesos se vuelvan más porosos. Esto es preocupante, porque la estructura interna de los huesos va a perder fuerza y por lo tanto el riesgo de sufrir fracturas va a ser mayor.

Las personas que tienen osteoporosis se rompen con mayor facilidad los huesos de cadera, muñecas o columna. Y también va a tener sus consecuencias en los pies.

La fractura más frecuente es la de cadera, cuyo tratamiento suele ser colocar una prótesis mediante cirugía. Esto va a hacer que la articulación de la cadera cambie su rango de movimiento, con lo cual las articulaciones adyacentes como la rodilla y los pies se van a ver forzadas a realizar más trabajo. Por lo tanto, es muy probable que se generen patologías como consecuencia de una mala biomecánica.

Una mala forma de pisar o una cojera en una persona que sufre de osteoporosis deberían ser señales de alarma que hagan que el enfermo se realice un estudio biomecánico, pues a veces gestos tan sencillos como utilizar un calzado más adecuado o unas plantillas personalizadas pueden llegar a prevenir muchos problemas en las rodillas, la espalda o los tobillos por ejemplo.

Por lo tanto, si sufres de osteoporosis no dudes en acudir a tu podólogo para realizar una valoración y ver de qué forma puedes prevenir males mayores en tus pies.

La relación entre el peso y los pies

Los malos hábitos, el sedentarismo…hacen que ganemos unos kilitos de más e incluso muchas personas llegan a padecer sobrepeso. Y ese es un factor bastante problemático para los pies.

El sobrepeso y la obesidad van a acarrearnos muchos problemas de salud tales como: fatiga y cansancio, problemas en huesos y articulaciones, problemas circulatorios, apnea del sueño, varices y edemas o sudoración excesiva.

Hay que tener en cuenta que el peso corporal es directamente proporcional a la carga que soportan nuestros pies. No va a ser lo mismo soportar 62 kg que 105 kg por ejemplo.

El sobrepeso va a afectar directamente a nuestros pies con ciertas dolencias tales como: metatarsalgias, durezas, fascitis plantar, grietas en los talones a causa de la mala circulación o gota debido a la acumulación de ácido úrico por la mala alimentación entre otros.

Tenemos que tener claro que cuando aumentamos nuestro peso los primeros afectados van a ser nuestros pies. Es muy importante cuidar nuestra alimentación y realizar deporte de manera frecuente ya que de esa manera conseguiremos evitar problemas no solo a nuestros pies sino también a todo nuestro organismo.