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¿Es malo pintarse las uñas de los pies?

Un gesto muy común y extendido entre las mujeres (y en apariencia inofensivo) es pintarse las uñas tanto de las manos como de los pies, estas últimas sobretodo durante el verano.

Pero, ¿realmente es bueno pintarlas? Generalizando podemos afirmar que como todo, cualquier abuso es malo y por lo tanto pintar con demasiada asiduidad las uñas de los pies no nos va a traer nada bueno. Pero hacerlo muy de vez en cuando, podríamos pasarlo por alto.

La realidad es que una de las claves es utilizar un esmalte de calidad. Y eso es algo en lo que muchas mujeres pecan, ya sea por ahorrar unos euros o por costumbre. Es importante invertir en un pintauñas bueno y a poder ser libre de tóxicos. Hoy en día con el auge que vivimos de la cosmética natural no es difícil encontrar este tipo de esmaltes tanto en tiendas físicas que promueven ese estilo de vida saludable como en tiendas online ecológicas.

No deberíamos pintarnos las uñas de los pies constantemente pues llevarlas al aire, «visibles» nos hará observar de vez en cuando si presentan alguna anomalía, cambio de color…que pueda alarmarnos de que algo sucede en nuestras uñas y de ese modo podamos poner remedio a tiempo a un problema de salud.

Si las pintamos con frecuencia las uñas se debilitan y se vuelven más frágiles con lo que se pueden romper con más facilidad. Además el uso continuo de esmaltes puede provocar manchas en las mismas. Sobra decir que si padecemos de problemas de hongos en las uñas de los pies está prohibidísimo pintarlas hasta que el problema se haya solventado y las uñas vuelvan a estar sanas pues de lo contrario agravaríamos el problema. Además, aunque no tengamos hongos si utilizamos continuamente pintauñas podemos llegar a provocar su aparición en nuestras uñas pues bajo la capa del esmalte se genera una humedad que no deja que las uñas transpiren bien. Esto pueve provocar hongos u otras infecciones.

Por lo tanto, mucho cuidado con el abuso de los pintauñas y como siempre, utilizarlos con medida y con cabeza escogiendo siempre esmaltes de cierta calidad.

 

 

Relación entre fibromialgia y los pies

Existen estudios que apuntan que las mujeres que sufren fibriomialgia padecen problemas en los pies. Esta asociación entre ambos factores se dio casi en el 100% de las personas analizadas en esos estudios.

Los principales síntomas de la fibriomialgia son el dolor crónico y la presencia de puntos sensibles con dolor, aunque ceñirnos sólo a esos síntomas es quedarse corto pues afecta a las mujeres de forma física y emocional. La fibriomialgia en efecto provoca dolor pero hay otras partes del cuerpo que pueden verse afectadas por ella como nuestros protagonistas habituales, los pies.

Hay una serie de dolencias habituales que se dan en las pacientes de fibriomialgia que son:

  • Una disminución de la capacidad biomecánica de los pies.
  • Falta de estabilidad, pérdida de equilibrio.
  • Cambios en los pies que pueden llegar a ocasionar dificultad para calzarse.
  • Dolor generalizado en los pies. Dolor centralizado en la parte superior del pie o tobillo.
  • Espolón calcáneo.
  • Deformidades en los dedos de los pies.
  • Juanetes.
  • Dolor en la planta del pie.

Pero la relación entre la fibriomialgia y los pies no se queda en estos problemas, pues a causa de estos otras partes del cuerpo pueden verse afectadas como las rodillas, la cadera o la espalda. Es obvio que la calidad de vida de las personas que padecen fibriomialgia se ve bastante deteriorada.

Para tratar esta enfermedad no sólo se puede recurrir a los analgésicos. Un tratamiento bastante efectivo si la persona padece de problemas en los pies como los mencionados puede ser la utilización de plantillas personalizadas. Para ello el podólogo examinará la pisada del paciente y le recomendará las mejores plantillas y/o tratamientos adicionales para paliar su dolor.

 

Los calcetines de navidad

Aprovechamos la época en la que nos encontramos para, en primer lugar desearos una feliz navidad y una estupensa entrada en el nuevo año y por otra parte para tratar un tema un poco más trivial y hablar hoy de una de las tradiciones que podemos relacionar con nuestros pies: la de colocar calcetines navideños en la chimenea.

La tradición consiste en colocar los calcetines de navidad en la chimenea o en su ausencia, hay personas que los colocan en otras partes de la casa. El objetivo de esta tradición está clara, que Papá Noel coloque los regalos en el interior de estos calcetines. ¿Pero de dónde surje esta tradición?

La leyenda cuenta que un hombre perdió a su mujer y cayó en una gran tristeza…tras este desafortunado hecho, repartió toda su fortuna. Él y sus hijas vivían felizmente en la pobreza hasta que ellas se enamoraron y llegó el momento de casarse, pero ninguna de las hijas y sus tres pretendientes tenían dinero suficiente como para celebrar dichos compromisos.

El suceso llegó a oídos de Papá Noel, y la noche de Navidad dejó caer por la chimenea de la casa de las muchachas tres monedas de oro que cayeron hasta entrar en unos calcetines que se estaban secando frente al fuego.

Al día siguiente cuando las chicas se levantaron, encontraron la grata sorpresa y descubrieron que con esa moneda de oro podrían llevar a cabo sus respectivos compromisos.

Desde entonces en la cultura anglosajona se adoptó la costumbre de colocar calcetines en la chimenea, una tradición que se ha extendido también a otros países de diferente cultura como las regiones latinas.

Hoy en día ya no son tantos los hogares en los que quedan chimeneas pero la bonita tradición se ha reinventado dando lugar a que se sigan colocando igualmente en otras zonas de la casa.

¡Os deseamos unas felices fiestas!

Decálogo para cuidar nuestros pies en la época invernal según el colegio Oficial de Podología de la Comunidad de Madrid

Hoy os vamos a dejar aquí abajo el contenido de una noticia publicada en www.noticanarias.com en la que se expone el decálogo publicado por el Colegio Oficial de Podología de la Comunidad de Madrid para cuidar nuestros pies en esta época invernal y que consideramos puede resultaros de interés.

La noticia podéis encontrarla en su lugar original de publicación aquí: https://www.noticanarias.com/decalogo-para-cuidar-nuestros-pies-en-la-epoca-invernal-segun-colegio-oficial-de-podologia-de-la-comunidad-de-madrid/:

El Colegio Oficial de Podología de la Comunidad de Madrid quiere recordarnos como las bajas temperaturas pueden afectar de forma directa a la salud de los pies. Para evitar problemas que podrían llegar a afectar a otras partes del cuerpo, COPOMA ha elaborado un decálogo.

Una de las partes de nuestro cuerpo que más se ve afectada por la bajada extrema de temperaturas son nuestros pies. Por ello, con la llegada del frío intenso y las lluvias aumenta la importancia de su cuidado y la necesidad de saber escoger correctamente el calzado que debemos utilizar.

Para evitar problemas que podrían llegar a afectar a otras partes del cuerpo, El Colegio Oficial de Podología de la Comunidad de Madrid (COPOMA) ha elaborado un decálogo de recomendaciones y consejos para cuidar nuestros pies en la época de frio intenso.

Cinco consejos que debemos tener en cuenta:

  • Elegir un buen calzado es lo más importante. Lo ideal es que sea de materiales naturales, transpirable, impermeable y con la suela antideslizante. Además, debe ser de la talla correcta, es decir, que no nos apriete para que no dificulte la circulación, pero que tampoco nos quede grande para que no fuerce la postura o la dinámica muscular.
  • Acompañar a un buen calzado con calcetines de fibras naturales, para propiciar la correcta transpiración y evitar que los pies suden excesivamente, lo que podría causarnos ciertas anomalías en la piel.
  • Mantener los cuidados de higiene diaria y prestar especial atención a la limpieza entre los dedos y su secado también es esencial. Además, debemos hidratarlos después.
  • Incrementar el consumo de ciertos alimentos y consumir agua. Una correcta hidratación ayudará a nuestra circulación y evitará que nuestros pies se enfríen. El consumo de ciertos productos que contengan vitamina C, E y K, y especias como la cayena, la cúrcuma, la canela o la pimienta, también serán beneficiosos para nosotros en esta época del año.
  • Visitar la consulta del profesional de la Podología. Es recomendable acudir una vez cada seis meses para que nos realicen una revisión general, completa y personalizada y siempre que exista algún tipo de problemática previa. Por ello, el inicio del invierno, tras el verano y el otoño, es un buen momento para acudir. Los profesionales nos harán un diagnóstico completo del estado de nuestros pies y nos aconsejarán de forma personalizada.

Cinco cosas que debemos evitar:

  • Usar calzado que no sea impermeable o cuya suela no sea antideslizante. Estas dos cuestiones son las que más debemos tener en cuenta a la hora de seleccionar nuestro calzado diario en estas fechas del año, pues conllevan ciertos peligros, como pillarnos un buen resfriado o sufrir un resbalón. Además, en el caso de usar zapatos con algo de tacón, debemos evitar que superen los 7 centímetros, e intentar que sean lo más anchos posible.
  • Cambiar bruscamente de temperatura: Aunque lleguemos de la calle con los pies muy fríos, no debemos acercarlos a fuertes fuentes de calor directo antes de que se hayan regulado por sí mismos, pues intensifica la posibilidad de aparición de sabañones y otras anomalías de la piel.
  • Estar mucho tiempo con los pies inmovilizados: pues puede afectar de diversas formas negativas a nuestro cuerpo. En el caso de que sea inevitable, debemos intentar activar nuestra circulación masajeándolos periódicamente.
  • Consumir ciertos productos: Existen productos cuyo consumo nos afecta negativamente. Por ejemplo, el alcohol contribuye a la deshidratación de nuestra epidermis, el tabaco dificulta nuestra circulación, la cafeína comprime nuestros vasos sanguíneos, o el marisco aumenta nuestro ácido úrico. Todas estas cuestiones afectan directa y negativamente a nuestros pies, por lo que, lo principal es evitar los excesos.
  • Ejercer malas prácticas deportivas: Hay que prestar especial atención a la forma de realizar los ejercicios que practicamos, pues el frío puede aumentar la facilidad de lesionarse o sufrir ciertas alteraciones biomecánicas.

No proteger correctamente nuestros pues puede provocar daños a nivel de salud general en todas las personas,  pero más especialmente en ciertos colectivos de la población, como personas mayores, niños, practicantes de deporte o diabéticos. Por ello, dichos colectivos deberán extremar las precauciones por ser los más vulnerables a posibles problemas en la salud de los pies y otras partes del cuerpo.

La osteoporosis y tu forma de pisar

Quizás no lo sabías, pero la osteoporosis está bastante relacionada con los pies, pues es en esta parte de nuestro cuerpo donde se pueden detectar los primeros síntomas.

La osteoporosis es una enfermedad progresiva ósea que provoca que los huesos se debiliten y por lo tanto son más susceptibles a a fracturarse fácilmente. Sin embargo durante las primeras fases de esta enfermedad, no existen síntomas, motivo por el que también se la conoce como «la enfermedad silenciosa».

¿Pero cómo está relacionada la osteoporosis con los pies? Pues muchas de las lesiones pueden tener su origen en una mala pisada. Cuando caminamos mal a causa de un dolor, la biomecánica de los pies necesita corrección. Es recomendable realizar un estudio de la pisada e incluso la utilización de plantillas personalizadas, un tratamiento que puede garantizar la corrección biomecánica alterada por la osteoporosis.

Las plantillas te van a ayudar a amortiguar la pisada al caminar, corregir la postura y mejorar el equilibrio.

Los pies en el embarazo

El embarazo es una de las etapas que más cambios va a producir en la mujer y los pies no se libran de ello.

Una de las teorías más extendidas es que los pies crecen durante el embarazo pero ¿es esto cierto?. Pues bien, sí que lo es pero tampoco hay que alarmarse y además no sucede en el 100% de los casos y tampoco de la misma manera en todas las mujeres.

Durante los últimos meses del embarazo es muy habitual que la mujer sufra retención de líquidos provocando por lo tanto la inflamación de sus pies, que se vuelven más voluminosos y anchos. Sin embargo normalmente al poco de tiempo de dar a luz los pies van reduciendo su inflamación y recuperando su estado normal. Aunque esto no sucede siempre y hay mujeres que notan que sus pies no recuperan jamás su estado original e incluso tienen un pie de un tamaño superior al que tenían previamente al embarazo. Y es que no se trata de una simple hinchazón del pie sino de un crecimiento real, que puede llegar a suponer entre 2 y 10 mm traduciéndose a media talla más o incluso una completa.

Además de este cambio importante, la mujer embarazada también es habitual que sufra de dolores musculares en piernas, caderas o espalda e incluso juanetes u otras dolencias. Por lo tanto una visita al podólogo puede ser interesante para intentar paliar estas molestias e incluso seguir el consejo del especialista para utilizar unas plantillas terapéuticas.

 

Cuida tus pies en tus salidas a la montaña

Hacer senderismo o rutas por la montaña es una práctica que está muy de moda, probablemente a ti también te guste salir a andar algún fin de semana por el monte en compañía de amigos o familiares.

Los pies van a ser una parte fundamental de nuestro cuerpo a la hora de practicar este tipo de actividad y debemos cuidarlos antes de que aparezcan lesiones como rozaduras, ampollas o dolor de pies. Los pies son la herramienta clave de cualquier senderista y es por ello que debemos seguir una serie de consejos para cuidarlos al máximo.

¿Qué deberíamos tener en cuenta? Lo primero y básico es utilizar un calzado adecuado. Una buena bota, impermeable que transpire y sea flexible. También que tenga una suela antideslizante y ofrezca buena sujección a nuestro pie y por supuesto que sea de nuestra talla correcta.

Prepara tus pies para la salida al monte: utiliza calcetines técnicos para evitar rozaduras y apósitos para prevenir ampollas. Además, si utilizas plantillas personalizadas no olvides ponértelas. Por supuesto nunca estrenes calzado el día que vas a salir de ruta.

Otro concepto importante que a veces quizás pasamos por alto es escoger una ruta adecuada a nuestras capacidades. Es decir, debemos elegir un recorrido con un nivel de exigencia y desnivel acorde a nuestro entrenamiento y experiencia. Así realizaremos la ruta sin que nuestros pies y piernas sufran.

Una vez finalizada nuestra excursión la tarea de cuidar de nuestros pies no termina. Debemos dejar que el calzado utilizado se ventile así como lavar nuestros pies y ponernos un calzado cómodo. Además nos vendrá muy bien masajear los pies y piernas para activar la circulación y aprovechar para aplicar una crema hidratante.

¡Te deseamos que disfrutes mucho en tus salidas a la naturaleza, siempre cuidando de tus pies!

 

Los callos en los pies

Los callos o hiperqueratosis plantares son simplemente una respuesta de nuestro cuerpo ante un exceso de fricción en determinadas zonas del pie. La acumulación de células muertas lleva a engrosar la zona más externa de la piel, causando esas callosidades. Es un problema muy común que mucha gente padece, ¿cuáles son sus síntomas?:

Podemos notar sequedad, piel gruesa o endurecida en una zona del pie, textura áspera al tacto e incluso podríamos notar dolor o molestia al tocarlos o caminar.

Hay distintos tipos de callos y niveles de gravedad de la afección. Es por ello que si sentimos una gran molestia debemos acudir al podólogo para que realice el examen correspondiente y así poder evaluar la gravedad del asunto para aplicarle el tratamiento correspondiente.

Las causas más comunes para la aparición de los callos en los pies son básicamente: una forma de pisar incorrecta, falta de hidratación, el uso de zapatos de punta estrecha o sufrir otras patologías tales como juanetes, dedos en garra…

Entre los tratamientos que nos puede recomendar nuestro podólogo estarán: la quiropodia cuyo objetivo es eliminar esas células muertas en la piel del pie, utilizar una piedra pómez como complemento y método de prevención en casa, un estudio biomecánico y el uso de plantillas para corregir la pisada y así evitar que se ejerca mayor presión en determinados puntos o algún otra indicación de higiene complementaria.

Como casi siempre cuando se padece una dolencia, ponte en manos expertas y déjate aconsejar por tu podólogo.

Zapatillas con ruedines para niños, ¿un calzado de verdad?

Ahora que se acercan las navidades y los niños empiezan a preparar su carta para los reyes magos, podemos encontrarnos con que en su lista estén unas zapatillas con ruedines. Seguro que alguna vez has visto a algún niño por la calle deslizarse con unas llamativas zapatillas que llevan incorporadas a la suela unos ruedines. ¿Pero podemos considerar esto un calzado adecuado o simplemente se trata de un juguete?

Definitivamente no son un calzado seguro para que los niños utilicen asiduamente. De hecho cuando empezó a surgir esta moda entre los niños, el Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos pidió a los centros educativos que prohibieran su uso durante las horas lectivas, ya que no favorecen una pisada saludable y una gran cantidad de pequeños acudían al colegio con esas zapatillas. Esto significaba que los alumnos utilizaban esa calzado inadecuado durante más d e8 horas seguidas cuando lo recomendable sería no utilizarlo durante más de 2 horas a la semana. Sin duda un dato muy alarmante.

Es vital que durante la infancia el niño mantenga una buena pisada pues es la época en la que se desarrolla el pie y sera clave para no sufrir patologías en la edad adulta.

Por lo tanto si vuestros niños de casa os piden unas zapatillas de este tipo, mucha atención al control sobre su uso. Recordad que son un juguete, no un calzado para llevar a diario.

Infecciones por hongos

Hoy vamos a ver dos tipos de infecciones que podemos padecer a causa de los hongos:

La primera es la llamada «Piel de atleta». Es una infección por hongos muy común que se contagia principalmente en ambientes húmedos en los que la gente suele caminar descalza como por ejemplo en vestuarios, piscinas, duchas públicas… Aunque no es una infección grave sí que resulta muy molesta pues el picor que se sufre es muy fuerte. Suele comenzar debajo de los dedos y a veces la piel se agrieta con lo cual es incluso más doloroso.

La segunda es la «Tiña de los pies». Esta infección es causada por un tipo de hongos diferente a la anterior. Suele aparecer en personas jóvenes que hacen mucho deporte y que se calzan con zapatos deportivos cerrados incluso cuando hace mucho calor. Es bastante frecuente y aparece entre los dedos provocando un gran picor y mucha molestia.

¿Qué podemos hacer para prevenir los hongos en nuestros pies? Lo primero no ir descalzo en lugares públicos como duchas, vestuarios o piscinas. El uso de las chanclas va a ser fundamental para evitar los hongos.

Llevar una correcta higiene de nuestros pies, lavándolos bien y secando correctamente entre los dedos para evitar humedad en esa zona que pueda favorecer la aparición de los temidos hongos

Cambiar de zapatos con frecuencia, no utilizando los mismos dos días seguidos para dejar que se aireen. Y utilizar unos calcetines de algodón cien por cien a ser posible pues van a mantener a raya el sudor de los pies haciendo así que estén secos.

¡Esperamos que estos consejos os ayuden a mantener a los hongos alejados de vuestros pies!