¿Sabes cortarte bien las uñas de los pies?
Uno de los gestos más cotidianos como parte de nuestra rutina de cuidado personal es cortarnos las uñas de los pies pero, ¿realmente sabes si lo estás haciendo bien? Lo primero que debemos tener en cuenta es cuál es el corte más adecuado, ya que en algunos casos sera más aconsejable el corte en recto y en otros en forma curva. Por ello quien mejor nos puede aconsejar sobre esto es un podólogo.
Debemos prestar especial cuidado al cortar las uñas de los pies a los niños al ser sus uñas tan pequeñas. Por ello sería recomendable llevar al niño al podólogo en revisiones anuales para que el especialista nos aconseje qué tipo de corte le va bien según la forma de su dedo y de paso hacerle un seguimiento de la salud de su pisada. Las personas deportistas también deben prestar especial atención a la hora de cortarse las uñas de los pies para evitar las uñas encarnadas, lo cual suele suceder por realizar mal el corte o bien por llevar un calzado muy apretado. Si ya contamos con una uña encarnada, lo cual causa muchísima molestia, lo mejor que podemos hacer es acudir al podólogo para que realice una evaluación y proceda a retirar la espícula (fragmento de uña clavado en la carne). Y como consejo, cuando nos cortemos las uñas ya de paso podemos proceder a aplicarnos una crema hidratante. Con este pequeño gesto estaremos cuidando nuestros pies pues tener una piel hidratada garantiza una mayor elasticidad y previene la aparición de grietas o ampollas. Esperamos que estos consejos os sean útiles y los apliquéis en vuestra rutina de cuidados.
Debemos prestar especial cuidado al cortar las uñas de los pies a los niños al ser sus uñas tan pequeñas. Por ello sería recomendable llevar al niño al podólogo en revisiones anuales para que el especialista nos aconseje qué tipo de corte le va bien según la forma de su dedo y de paso hacerle un seguimiento de la salud de su pisada. Las personas deportistas también deben prestar especial atención a la hora de cortarse las uñas de los pies para evitar las uñas encarnadas, lo cual suele suceder por realizar mal el corte o bien por llevar un calzado muy apretado. Si ya contamos con una uña encarnada, lo cual causa muchísima molestia, lo mejor que podemos hacer es acudir al podólogo para que realice una evaluación y proceda a retirar la espícula (fragmento de uña clavado en la carne). Y como consejo, cuando nos cortemos las uñas ya de paso podemos proceder a aplicarnos una crema hidratante. Con este pequeño gesto estaremos cuidando nuestros pies pues tener una piel hidratada garantiza una mayor elasticidad y previene la aparición de grietas o ampollas. Esperamos que estos consejos os sean útiles y los apliquéis en vuestra rutina de cuidados.
Elegir un correcto calzado deportivo nos va a permitir evitar lesiones y mejorar la eficacia a la hora de realizar el deporte. Para saber cuál escoger debemos tener en cuenta el tipo de pisada que tenemos y en ello puede ayudarnos mucho la opinión del podólogo. Él nos hará una exploración a fondo y un estudio de la pisada que podrá ser pronada, neutra o supinada. Además cada uno de estos tipos de pisada tiene asociadas unas posibles patologías, con lo cual el análisis del podólogo sera fundamental. A modo breve podemos indicar que el calzado deportivo debe cumplir una serie de características:
Los tacones realzan la figura y son muy bonitos pero cuidado, debes elegirlos adecuadamente para que no te causen problemas de salud. Lo recomendable si queremos llevar tacones es utilizar zapatos con una altura de 2 cm para que el peso quede bien repartido entre la parte delantera y trasera del pie, no pudiendo superar nunca los 3 cm de alto. Los peores zapatos que se pueden llevar son los de tacón aguja (tacón alto y delgado) pues el peso del cuerpo recae sobre la zona de los dedos de los pies, haciendo mucha presión en ese solo punto. Además las rodillas y las caderas se inclinan hacia adelante afectando al equilibrio del cuerpo, con lo que estaremos dañando desde los tobillos hasta la zona lumbar. Otro tipo de calzado que se lleva mucho son las plataformas. Se suele pensar que causan menos problemas que los tacones, lo cual en parte es cierto pues al ser un tacón grueso el talón está más protegido pero los dedos también se llevan una gran presión, con lo cual podemos sufrir juanetes, callos e incluso dolores en la espalda y tobillos. Esto nos lleva a pensar que los zapatos planos pueden ser la mejor solución pero ojo, esto no es así puesto que al ser totalmante bajo el calzado no proporciona el arco adecuado al pie, con lo cual debe trabajar el doble. Esto se traduce en dolor de espalda o talones e inflamación. Por lo tanto, no usar nada de tacón tampoco es saludable para nosotras. ¿Qué hacemos entonces? Puedes utilizar tacones altos para ocasiones especiales o para salir de tanto en tanto claro, pero no para diario. En nuestra rutina utilizaremos un calzado que tenga unos 2 cm de alto para que el soporte del calcáneo y el metatarso sea equitativo. Y si te gusta un poquito más de altura siempre es mejor llevarlo con plataforma, porque el pie no sufrirá tanto. Como veis no hace falta renunciar a llevar un poquito de altura en nuestros zapatos ¡pero hay que hacerlo siempre con cabeza!
Pero las personas que pasan mucho tiempo sentadas como los trabajadores en oficinas no quedan exentos de posibles problemas pues las posturas poco apropiadas al sentarse y la mala circulación pueden agravar los problemas del pie. Por ello una correcta higiene postural en el puesto de trabajo también es vital para no padecer lesiones. A modo breve, podemos dar una serie de recomendaciones para escoger bien el calzado a la hora de trabajar: