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El confinamiento y su impacto en la actividad física

¿Qué tal estáis? Poco a poco vamos saliendo de la difícil situación generada por la crisis del Covid-19. Ya podemos salir a pasear, hacer deporte…y eso se traduce en felicidad para nuestros pies 🙂

Durante los meses de confinamiento, todos hemos padecido un notable descenso de nuestra actividad física, viéndose reducidos el número de pasos diarios realizados.

El no movernos tanto, sobre todo en el caso de las personas mayores, ha provocado uan reducción importante de la actividad de nuestros pies. Debemos prestar atención al cuidado de esta parte tan importante pero a veces olvidada de nuestro cuerpo. Además, con la llegada del verano seguro que queremos lucir unos pies bonitos y sanos en nuestro calzado veraniego.

Debemos lavar a diario nuestros pies y secarlos bien, es muy importante aunque parezca una nimiedad. Para evitar la aparición de grietas y durezas es recomendable aplicar una buena crema cada noche para mantener siempre su hidratación.

Si queremos descarga la zona de los pies y liberarlos del estrés, es muy recomendable caminar descalzo por casa. Al menos una vez al día. Anímate a hacerlo y de ese modo activarás la circulación y estimularás la musculatura de los pies.

Como ya podrás imaginarte, el deporte es un estupendo recurso para mantener la salud no solo de nuestros pies sino de todo el organismo. Así que ¡muévete! No hace falta que practiques un deporte de alto impacto, con dar un paseo diario de unos 40 minutos ya estarás haciendo mucho por tu salud. ¡Vamos, levántate del sofá y en marcha, el confinamiento ya pasó!

 

¿Cómo detectar si tengo una mala pisada?

Son muchas las personas, y de perfiles muy variados las que acuden al podólogo con algún tipo de dolor que no siempre tiene que ser en los pies. Puede sentirse en lugares como las caderas, la zona lumbar, las rodillas, el tobillo…

Pero a menudo, el origen de esas dolencias comienza en el pie. El dolor suele comenzar a sentirse en los pies, por lo que se puede afirmar que esas molestias son síntomas de una mala pisada. Lo fundamental va a ser detectar esa mala pisada a tiempo para evitar el dolor en nuestra vida diaria y/o realizando deporte.

Al realizar un mal gesto al caminar, los impactos van a terminar provocando que los tejidos se inflamen y duelan. Los síntomas que pueden darnos pistas de estar padeciendo una mala pisada son muy variados: sobrecarga en la zona de los tobillos, fascitis plantar, dolor de rodillas espalda o cadera, juanetes, metatarsalgia… incluso el desgaste del calzado en alguna zona concreta puede ser un indicador.

El primer paso para poner solución va a ser acudir al podólogo para que examine nuestro caso particular. Lo más probable es que te realize un estudio de la pisada para comprobar cómo pisas al caminar o de forma estática.

A partir del análisis del especialista en podología, se podrá determinar si tus dolores están siendo causados efectivamente por una mala pisada, en cuyo caso te recomendará empezar a usar unas plantillas personalizadas como tratamiento más inmediato y efectivo.

Y tú, ¿crees que estás pisando bien?

El pie zambo

El pie zambo, es una anomalía hereditaria que va a hacer que la posición de los pies al nacer esté torcida bien hacia dentro o hacia abajo. Suele ser más frecuente en niños, pudiendo presentarse solo en un pie o en ambos.

Hay diferentes grados de gravedad de pie zambo, dependiendo de la rigidez. Cuanto más rígido sea, más difícil va a ser tratarlo para que vuelva a su posición natural. Que un bebé nazca con uno o los dos pies zambos no quiere decir que padezca alguna otra enfermedad, es algo totalmente aislado.

Además, cuando el bebé nace, el hecho de tener el pie zambo no le va a ocasionar mayor trastorno, sera cuando empieze a andar cuando realmente aparezcan los problemas. Por ello, tratarlo a tiempo sera clave para que en la edad adulta camine correctamente, dentro de ciertas limitaciones que se pueden padecer.

Por lo tanto, lo mejor sera tratar el problema lo antes posible, nada más nacer. Antes se recurría casi siempre a la cirugía, pero actualmente esto se destina solamente a los casos más graves. Hoy en día, el tratamiento se realiza mediante el uso de férulas, escayolas y/o estiramientos realizados por un especialista. Todo esto ayudará a ir corrigiendo el problema.

En el caso de personas adultas, que ya han sufrido una cirugía del pie zambo, pero requieren más tratamientos, lo más recomendable sera realizar un estudio biomecánico de la pisada. Con los datos recogidos, el podólogo recomendará el tratamiento más adecuado, que habitualmente suele ser el uso de plantillas personalizadas.

Como solemos decir, ante un problema como este lo mejor es ponerse en manos de un especialista que podrá realizar una valoración y diagnóstico adecuados.

 

 

Los pies hinchados

Es habitual para muchas personas que al final del día noten sus pies cansados, hinchados… esto es más frecuente en épocas de calor como el verano pero también puede suceder en cualquier otro momento por el cansancio, la opresión de los zapatos a lo largo de la jornada…

Entre los motivos principales están: trabajar muchas horas seguidas sin moverse casi, los cambios hormonales como los que se sufren durante el embarazo, alteraciones vasculares asociadas a una insuficiencia venosa, insuficiencia renal, un exceso de peso, el efecto secundario de algunos medicamentos, el uso de calzado o calcetines inadecuados o el propio calor como hemos indicado previamente.

Lo más recomendable para prevenir la hinchazón de pies es, en primer lugar, practicar un rato de deporte o salir a caminar una vez al día especialmente cuando nuestra jornada diaria de trabajo nos mantiene atados a una silla o a pasar muchas horas de pie sin movernos. Deberemos además evitar el calzado y calcetines que compriman los pies. Al llegar a casa es muy recomendable tumbarnos poniendo en alto los pies durante unos 15 minutos para favorecer la circulación, además de realizarnos un masaje en la zona con una buena crema.

En los casos más importantes de hinchazón de pies, lógicamente deberá consultarse con un podólogo. Pero si es algo ocasional y/o leve, podemos seguir estos consejos y notaremos una mejoría enseguida.

 

Los pies hablan de tu salud

¿Sabías que si prestamos atención a nuestros pies podemos identificar ciertos problemas de salud? Sí, los pies son un buen chivato del estado de la salud de nuestro organismo… ¡Presta atención y aprende a identificar sus señales!

Para empezar, fíjate en el color de las uñas. Deberían ser de un tono rosado, pero en ocasiones adoptan tonalidades amarillentas, color negro o incluso puede ser que se vuelvan blanquecinas. Esto sera señal de: hongos en las uñas, problemas en la circulación sanguínea o incluso problemas hepáticos o enfermedades crónicas.

¿Tus pies desprenden mal olor? En ocasiones puede deberse a una higiene insuficiente, pero en aquellos casos en los que se realiza una buena limpieza de los mismos y aún así el mal olor persiste, detrás es probable que exista otro problema. Las causantes de ese mal olor son las bacterias, así que puede deberse a una mala alimentación, problemas de ansiedad o estrés, cambios en el metabolismo e incluso diabetes. Obviamente lo correcto es acudir al podólogo para que determine el problema.

Si notas tus pies hinchados puede deberse a algo pasajero por los efectos del calor, debido a algún traumatismo o a sobrepeso. Sin embargo, si el problema persiste, es probable que alguna patología cardiaca o renal esté provocando esa hinchazón.

Si tu problema son los pies fríos, bueno, en cierto modo puede ser algo normal ya que se trata de una de las extremidades más alejadas del corazón, con lo cual la sangre tiene más difícil el acceso a ellos. Pero debemos preocuparnos cuando la temperatura es extremadamente baja, pues puede ser indicador de problemas en la circulación sanguínea, algún déficit vitamínico o exceso de colesterol.

Si la piel de tus pies está extremadamente seca, y a pesar de hidratarlos a menudo la sequedaz persiste, puede que padezcas alguna enfermedad dermatológica como psoriasis o dermatitis.

Un poco en relación con lo anterior, si tenemos la piel de los pies extremadamente seca se pueden originar grietas dolorosas. Esto, además de las afecciones propias de la piel seca, puede indicar una falta de hierro (anemia) o diabetes.

Por lo tanto presta atención a tus pies, pues al igual que el resto del cuerpo, hablan de nuestro estado de salud. Ante cualquier sospecha de estar padeciendo algún problema, consulta con tu podólogo.

El dolor lumbar y su relación con los pies

Debemos recordar que los pies no funcionan como una parte aislada de nuestro cuerpo, y que pueden afectar a otras partes del mismo causando dolor por ejemplo en rodillas, tobillos, cadera o espalda.

Por lo tanto, ¿el dolor lumbar puede estar relacionado con los pies? Claramente, sí. Así, que para poder achacar ese dolor a los pies, lo primero será realizar un estudio completo de la pisada mediante un estudio biomecánico.

El dolor lumbar aparece en la zona baja de la espalda y afecta a un porcentaje muy elevado de la población. Casi el 80% padecerá este tipo de dolor alguna vez en su vida. Sin embargo su origen se suele adjudicar a otras causas, dejando de lado la hipótesis de que esté causado por los pies.

Es importante mencionar además que una persona con pies planos, pie valgo o pie cavo tiene el doble de probabilidades de sufrir de dolor lumbar.

Normalmente ante este dolor, se acude a un fisioterapeuta y en raras ocasiones a un podólogo. En muchos de los casos, con una visita al podólogo se podría encarrillar el tratamiento para solucionar este dolor.

Muchas veces basta con utilizar unas plantillas personalizadas para corregir el problema y evitar futuras patologías.

Por lo tanto, si sufres de frecuentes dolores lumbares te recomendamos que te plantees la posibilidad de acudir al podólogo.

Las verrugas plantares

Las verrugas plantares son una patología más común de lo que parece entre la población. A veces, solemos confundirlas con callos o helomas. Pero sin embargo, las verrugas no son lo mismo pues se trata de una infección vírica y no un engrosamiento de la piel ocasionado por fricción.

Esta infección está causada por el virus del papiloma humano. Permanece en la epidermis y dermis, no llegando nunca a capas más profundas.

Su apariencia es una acumulación de puntos negros, que al deslaminarse producen un sangrado. Suele sentirse dolor al pellizcar, no al apretar.

¿Por qué se producen? Pues se van a ocasionar por contagio directo cuando el pie, ya sea a través de grietas o heridas, entra en contacto con el virus.

Si padecemos este trastorno deberemos someternos a tratamiento. Deberemos consultarlo con un especialista, que puede aconsejarnos realizar quemaduras químicas, quemadura térmica o tratarlo mediante la aplicación de diversas sustancias. En el caso de que los tratamientos previos no funcionen podría recurrirse a la cirugía.

Como siempre, es mejor prevenir que curar y podemos seguir unas pautas de higiene rigurosa en nuestros pies para evitar el contagio.

 

 

¿Cuáles son los problemas más habituales que trata un podólogo?

Hoy vamos a cambiar un poco el tema del día y vamos a hablar de las dolencias más comunes que suele tratar un podólogo. Quizás es algo que os habéis preguntado en alguna ocasión por curiosidad, ¿cuáles son los problemas más habituales por los que la gente acude a la consulta del podólogo?

Uno de los trastornos más habituales que se trata en las consultas de podologías es el pie de atleta. Esto está causado por un hongo que crece en zonas cálidas y húmedas, como entre los dedos del pie o en su planta. Si padeces esta patología vas a sentir piel enrojecida y escamada, picazón y grietas blancas. La infección puede extenderse hasta las uñas ocasionando hongos, otra de las dolencias más habituales en consulta.

Las uñas encarnadas también son algo que se suele ver muy a menudo en las clínicas de podología. Es algo muy molesto que causa dolor, inflamación y enrojecimiento en el borde de la uña.

Los callos es otro de los motivos que lleva a las personas a acudir al podólogo. Pueden causar dolor y el especialista evaluará la lesión y los tratará para que no sigan produciéndose.

Las lesiones en los pies, tobillos o articulaciones al caminar también son otros de los motivos que llevan a las personas a pedir consejo al podólogo. Suelen estar originados por una mala forma al caminar. Con un estudio de la pisada pueven solventarse.

Por último, podríamos mencionar a las personas con pies planos como habituales visitantes de las clínicas de podología.

Como veis, estos serían los problemas más comunes que llevan a las personas a acudir al podólogo, si bien es cierto que hay muchas más patologías tan diversas como tipos de paciente y algunas de ellas de mucha más gravedad que las mencionadas aquí.

La primavera ¿los pies altera?

Aunque estemos en cuarentena en casa, la realidad es ¡que ya estamos en primavera! Y dentro de poco, esperemos, podremos comenzar a salir a disfrutar del buen tiempo, que ira poco a poco mostrándonos más el sol.

Además, aunque la mayoría de nosotros estemos “encerrados” en casa, muchos tenemos el lujo de disfrutar de un pequeño balconcito o terraza (o los más afortunados de un jardín) en el que exponernos al sol y nuestros pies, los grandes olvidados, también van a sufrir las radiaciones del mismo.

Por eso, debemos insistir en la importancia de proteger nuestros pies de los rayos del sol. Suelen ser una de las partes del cuerpo en las que la mayoría de la gente olvida aplicar protección solar, ¿por qué? la piel de los pies se va a quemar igual. Además esta zona del cuerpo presenta el inconveniente de que la mayor parte del año permanece tapada, protegida por calcetines y zapatos con lo cual durante el otoño e invierno no está nada expuesta a los rayos solares y al destapar nuestros pies llegada la primavera-verano va a haber más probabilidad de sufrir quemaduras solares.

En general, es más habitual sufrir más quemaduras en el dorso del pie, ya que la piel es más fina y pasa más tiempo expuesta. En un gesto tan sencillo como dar un paseo por la calle con sandalias ya estamos exponiendo el dorso de nuestros pies. Pero también la piel de la planta es muy sensible a la radiación solar, sobretodo si estamos tiempo en la playa o la piscina tumbados boca abajo.

Por eso es importante aplicarse una crema de protección solar de factor alto. Además debe tenerse en cuenta que si empezamos a notar síntomas de quemadura, como por ejemplo enrojecimiento o picos debemos protegerlos inmediatamente del sol y evitar exponerlos durante unos días. Aplicar una crema hidratante en casa también sera beneficioso.

Para terminar sobra decir que una sobreexposición a los rayos solares produce en la piel enfermedades mucho más graves que una simple quemadura solar por lo que lo mejor que podemos hacer es prevenirlas aplicando una buena crema protectora de alto factor en todo el cuerpo así como protegernos de la exposición al sol durante las horas puntas del día y a ser posible utilizar un gorro o sombrero para proteger nuestra cabeza.

Esperamos con ilusión que lleguen pronto esos días de sol en los que por fin podamos salir a la calle a disfrutar de sus rayos ¡siempre con cabeza y protección! Mucho ánimo a tod@s.

 

¿Caminas descalzo por casa? Ventajas

¿Eres de los que les encanta caminar descalzo por casa? ¿o por el contrario prefieres calzarte unas cómodas zapatillas? Ya que estos días estamos pasando tanto tiempo “encerrados” en casa, y muchos de vosotros soléis andar descalzos por ella, os proponemos analizar las ventajas de esta costumbre.

Es cierto que lo más habitual hoy en día es utilizar zapatillas de casa, pues nos van a proteger del frío, del impacto contra el suelo y de la suciedad pero a veces, nos gusta andar con el pie descalzo por nuestra casa, sobre todo en épocas de calor como en verano.

Una de las ventajas de esta práctica es que al andar con los pies desnudos, vamos a evitar la presión que nos provoca el calzado y la humedad que se genera en el pie. De ese modo vamos a estimular y trabajar los músculos que se quedan “dormidos” ante el uso continuo de zapatos.

El contacto directo de la planta de nuestro pie con el suelo va a liberar el estrés, fortaleciendo el sistema nervioso. De hecho, lo ideal sería no llevar aislada continuamente por una suela la planta del pie, así que está bien el poder andar en contacto directo con el suelo durante un rato en casa.

Especialmente beneficioso va a resultar para las personas mayores el caminar descalzos pues se va a reducir mucho la tensión de los músculos del pie que se genera tras haber pasado muchas horas sentados.

La circulación sanguínea también va a verse mejorada al caminar sin zapatos, ya que se va a estimular pues los músculos entran en contacto con diferentes superficies.

Como veis son varios los beneficios de caminar descalzo, pero ojo, debemos hacerlo solo en casa o en lugares como la arena de la playa o el cesped. En espacios públicos deberemos proteger nuestros pies, como por ejemplo en gimnasios, piscinas o vestuarios donde la probabilidad de coger una infección si no protegemos nuestros pies es alta.

¿Os animáis a caminar descalzos por casa? 😉