Skip to main content

Prepara tus pies para el buen tiempo

Estamos en plena primavera, los días son más largos, sale el sol, el verano se aproxima…y dentro de poco podremos sacar las sandalias de nuestro armario. Pero…¿están tus pies preparados para el cambio de calzado?

Después del duro invierno tus pies pueden verse secos y agrietados, han estado completamente tapados con gruesos calcetines y metidos en botas y zapatos. Pero ¡que no cunda el pánico! Estás tiempo de ponerlos a punto para destaparlos y que luzcan bonitos y sanos.

Siguiendo una serie de consejos puedes volver a tener unos pies bonitos.

Dales un buen baño de agua caliente, sumerjelos durante 10 minutos en un recipiente con agua y añade unas sales aromáticas. Respira, relájate…

Tras este paso, seca bien tus pies y pasales una piedra pómez. Así eliminarás las células muertas y escamas. Insiste en los talones, ¡los dejarás muy suaves!

Después de este paso, toca hidratar. Escoge una buena crema hidratante y nutre tus pies. Este debería de ser un gesto diario en tu rutina además.

Si en verano quieres darles un toque de color a las uñas de tus pies ¡adelante! pero escoge esmaltes de calidad, no tiendas a los baratos y si puedes elige unos que lleven componentes naturales. Debes tener en cuenta que abusar del esmalte de uñas tampoco es muy recomendable para la salud de nuestros pies.

¡Con estos simples gestos tus pies estarán listos para disfrutar del buen tiempo!


¿Cualquier calzado vale para conducir?

Nos preocupamos mucho (o deberíamos) por el calzado que utilizamos para hacer deporte, para caminar, para ir a la playa…pero, ¿y cuando conducimos? parece una tontería pero ¿cualquier calzado es válido?

Pues no. Deberemos escoger uno que nos permita tener libertad de movimientos y que ayude durante la conducción del vehículo. Debe ofrecernos sujeción, ser flexible, transpirable, ligero y ofrecernos comodidad. ¿Por qué es importante utilizar un calzado que cumpla estas características cuando estamos al volantes? Pues bien, utilizar un calzado adecuado va a retardar el cansancio en nuestros pies a la vez que va a ayudarnos en la rapidez de reacción en situaciones de emergencia.

Por supuesto conducir descalzo no es una opción y además está sancionado. ¿Y qué pasa si por ejemplo en verano llevamos sandalias o chanclas porque es el calzado más adecuado con nuestro atuendo/situación? ¿O en invierno unos zapatos de montaña o un calzado demasiado pesado? No hay ningún problema, podemos dejar en el maletero de nuestro coche de forma permanente un par de zapatos viejos que ya no usemos pero que nos sirvan para conducir ocasionalmente. De modo que cuando vayamos a coger nuestro coche, nos quitemos el calzado que llevamos sustituyéndolo por el que tenemos de «repuesto» en el maletero para conducir durante el trayecto, y al llegar a nuestro destino volvamos a ponernos el calzado original.

No te la juegues, un calzado inadecuado al conducir no supone simplemente incomodidad sino que puede provocarte un accidente al no tener libertad de movimientos. ¡Tener unos zapatos de cambio en el coche no te costará esfuerzo y es una solución sencilla!

Tratar la fascitis plantar con plantillas

La fascitis plantar es una lesión muy común, y más aún entre personas que suelen practicar running. Entre los diversos tratamientos que se pueden ofrecer para curar esta dolencia, están las plantillas.

Lo importante en la fascitis plantar es encontrar el origen del problema, es decir, descubrir por qué la fascia se inflama y produce dolor. Es entonces cuando un estudio biomecánico de la marcha y la carrera adquiere especial interés, pues en estos casos existe un gran desajuste de la musculatura plantar o una variación relevante en los movimientos de un pie respecto a otro, y por lo tanto, las plantillas para fascitis plantar nos ayudarán mucho en el tratamiento.

Como no hay dos pies iguales, aquí las plantillas cobran especial importancia pues van a ser personalizadas y esa es una de las claves para que sean de ayuda para el paciente en su mejoría.

Debemos prestar especial cuidado a la hora de comprar nuestras plantillas, pues hoy en día podemos encontrar gran variedad de plantillas tanto en tiendas como supermercados o farmacias, que se anuncian como la solución definitiva para la fascitis plantar, pero esto no es así. Estas plantillas ofrecen un gran confort pero para nada van a modificar fuerzas, tensiones, ángulos o cargas.

Sin duda para luchar contra la fascitis plantar y notar mejoría, deberás dejarte aconsejar por un especialista y recurrir a plantillas personalizadas para solucionar esa causa que provoca la inflamación propia de la fascitis plantar.

Por qué es importante hidratar bien los pies

La piel es el órgano más grande que poseemos y al que debemos cuidar bien, pues constituye la barrera de entrada de muchos microorganismos, protegiéndonos así de infecciones.

Para que la piel funcione correctamente, tiene que estar también bien hidratada. Si nuestra piel está correctamente hidratada no aparecerán en ella grietas ni descamaciones, puertas de entrada de microorganismos.

Concretamente la parte del cuerpo que es más importante que se mantenga bien hidratada es la de los pies. ¿Por qué? Pues porque nos estamos refiriendo a una piel que está continuamente soportando carga, la de nuestro propio cuerpo así como posibles rozaduras ocasionadas por el calzado utilizado.

¿Y qué hacemos para mantener esa importante hidratación en nuestros pies? Pues bien, lo correcto sería hidratar nuestros pies por las noches con una crema mediante un placentero automasaje que además ayudará a activar la circulación. Si la aplicamos antes de acostarnos, la crema actuará durante toda la noche. Debemos dejarla absorber antes de meternos a la cama.

Aquí entra en juego un mito extendido por revistas y webs de belleza que es el siguiente: si te pones los calcetines después de darte la crema en los pies durante toda la noche, la absorción y por tanto el efecto de la crema, sera mayor. ¡Esto es erróneo! Al ponernos el calcetín, el tejido de éste absorbera parte de la crema, reduciendo su efecto.

Además, lo mejor sería utilizar una crema específica para los pies y en eso puede aconsejarnos nuestro podólogo. Sobra decir también que beber mucha agua es imprescindible para manternos hidratados en general.

Calambres en los pies

Seguro que tú también lo has sentido alguna vez… estás tan tranquilo y de repente ahí aparece, ese incómodo pinchazo en el pie en forma de calambre. Y de la misma forma que ha venido al de unos minutos se va…

Cuando sentimos esto es porque nuestro músculo se retrae de repente, dando lugar a esa molestia durante unos minutos. Generalmente esto no supone mayor problema, pero si sufrimos estos calambres de forma habitual podría tratarse de una señal de que sufrimos alguna patología ralacionada con el sistema circulatorio o con el sistema nervioso.

No sólo se producen calambres en los pies, sino que también podemos sentirlos en otras partes de nuestro cuerpo como en las piernas, los brazos o las manos. Pero en este caso nos centraremos en los pies.

En deportistas suelen aparecer como síntoma de deshidratación, debido a una gran pérdida de líquido y con ello de una bajada de minerales como el potasio o el calcio. En este caso mantenerse hidratado sera la clave para evitar estos calambres.

Si utilizamos un calzado bastante estrecho esto también puede provocarnos calambres, pues estamos sometiendo a una gran presión a nuestros pies en el interior del calzado. Si eso se repite habitualmente se puede llegar a originar alguna patología como el Neuroma de Morton. En este caso sera vital acudir al podólogo para que nos trate el problema.

Las embarazadas son otro grupo de riesgo para sufrir calambres. Durante el embarazo, las piernas y pies se hinchan y los cambios hormonales y el aumento de peso favorecen un retorno lento de la sangre, generando calambres.

También podemos sufrir calambres simplemente por el abuso del alcohol o determinados medicamentos así como si padecemos algún problema como diabetes, anemia, hipotiroidismo

Y os estaréis preguntando, ¿algún consejo para tratar de evitar o paliar en la medida de lo posible estos molestos calambres? La fórmula es sencilla: llevar una dieta saludable tomando alimentos ricos en potasio así como frutas y verduras, mantenerse siempre hidratado, realizar a diario actividad física, utilizar un calzado correcto y hacer ejercicios para trabajar la musculatura del pie.